viernes, 30 de mayo de 2014

La verdadera historia del Maratón

Vamos a ponernos en situación. Es el año 490 a.C. y estamos en Grecia, junto a un puesto de zapatillas "último modelo" de esparto con suela de lino. Un mercado abarrotado de personas, que buscan alimentos, textiles, abalorios, etc...al mejor precio. Sería el equivalente actual de los "mercadillos de gitanos" de los fines de semana.

Vas andando por la calle y de pronto, escuchas una conversación bastante interesante. Por lo visto, el ejército griego ha vencido al temido ejército Persa en la batalla de Maratón. Sin embargo, no te sorprende esa noticia, que ya llevas varios días escuchando y que está algo desfasada. Te sorprende oír un nombre en concreto: Filípides. 

Has oído antes hablar de él, pero siempre en conversaciones jocosas, en momentos de risas y de embriaguez. En la ciudad es conocido como "piernas aladas", cómo "el corredor sin descanso" y de hecho, muchos de los habitantes sueltan a menudo cuando ven a alguien correr la frase: "Corre Forrest, corre. Corre como Filípides".

No puedes aguantar las ganas, y le preguntas a los conversadores sobre "¿quién es Filípides?". Ellos te responden sorprendidos: -¿De verdad qué no sabes quien és? (dice sorprendido). Pues los atenienses siguen vivos gracias a él (afirma con orgullo). Y Tersipo, ¿sabes quién es?.

Tú, levantas los hombros en señal de desconocimiento y el señor emite un bufido resignado y prosigue: -Bueno, pues si quieres tener algo interesante que contar, déjame que te explique la historia de Filípides y Tersipo-.

Imagen obtenida de: www.vavel.com
"Como sabrás, los griegos vencieron a los Persas en la batalla de Maratón (la ciudad). Para avisar a los atenienses de esta pequeña victoria, mandaron al joven Filípides corriendo a llevar la noticia a Atenas. 

En el caso de que Filípides no llegase a tiempo, los atenienses tenían previsto cometer un suicidio masivo, el cuál sería bastante mejor, que aquello que podrían hacerles los Persas si llegaban a la ciudad.

Según cuenta el ejército, Filípides partió con un par de botellas de agua y recorrió la locura de 40 kilómetros desde Maratón hasta Atenas. Se lavó las heridas de guerra y sin plato previo de pasta, sin isotónica y sin haber dormido bien la noche antes, tiró milla hacia Atenas. Cuando llegó estaba echo una piltrafa, muy cansado pero con fuerzas aún para seguir su labor informadora.

Para el ejército Persa, la derrota en Maratón apenas supuso una pequeña merma de sus fuerzas. Por eso, de ahí partieron rumbo a Atenas. Estando allí Filípides recién llegado, le comunicaron que necesitaba que emprendiese el viaje más largo de su vida: hacer 240 kilómetros con destino a Esparta para pedir ayuda.

Cuando le dijeron tamaña insensatez Filípides se puso blaco y se quedó mudo. No era posible que acabase de llegar de correr 40 kilómetros, y su general pretendiese que hiciera 240kms más. Sobre todo, teniendo en cuenta que llevaba tiempo combatiendo y que la carrera le había agotado las fuerzas.

Filípides le comentó sus inquietudes al emisario y al general local. Ambos coincidieron con los argumentos de Filípides, que no se veía capaz de emprender la gesta. 

Fue entonces cuando llamaron a Tersipo. Un hemeródromo (o corredor de ultrafondo en la actualidad), que se hallaba descansando en la ciudad. Entre los tres, consiguieron convencer a Tersipo de llevar a cabo la tarea, no sólo de hacer la ida, sino también la vuelta. En total, 480 kilómetros sin zapatillas asics, ni bidones de agua, ni gorra ni dorsal. "A pelo".

Fue así como Tersipo recorrió 240 kilómetros por la campiña griega. Cuando llegó a Esparta, estaban de fiesta. Algo que no le sentó muy bien a su orgullo de corredor. 

Tras tomar un refrigerio, le comentó el problema al general espartano al mando. El general despachó al pobre Tersipo alegando que estaban en una celebración sagrada. Sus palabras fuero: "Ya si eso iremos dentro de unos días cuando termine la bacanal".

Frustrado, cabreado e indignado, Tersipo volvió a Atenas a comunicar la noticia de que los espartanos no acudirían a la batalla. Cuál fue su sorpresa, cuando al llegar a Atenas gracias a las fuerzas que le había dado el mosqueo, vio cómo sus camaradas griegos se habían batido finalmente con los Persas y les habían machacado. 

Dicen los vecinos que Tersipo al oír que habían ganado, esbozó una sonrisa y dijo: "nenikekamen" (ganamos) y acto seguido se desplomó en el suelo y murió.

Hay gente que dicen que, en realidad, fue Filípides quien murió y quien recorrió los 480 kilómetros de insensatez. Sin embargo, hay soldados que cuentan que éste volvió a luchar contra los Persas y que fue en batalla donde realmente pereció.


Lo importante es que los filósofos e historiadores ya están empezando a escribir sobre Filípides, y estábamos hablando que deberían concederle una medalla a título póstumo por su gran labor".

-¿Y a Tersipo? ¿No se le va a hacer ningún homenaje?-

"Si, sí a la familia de Tersipo ya le han llevado una cesta de frutas y un cordero. Y también le han buscado una casita nueva en las afueras para que los niños tengan más espacio para correr. Dicen que quieren ser cómo su papá, corredores de ultrafondo. Que lindos".

-Sí, y que injusta es la historia, que sólo recuerda a unos pocos y a otros los olvida o los deja en segundo plano. 

Tras escuchar esta historia, te marchas con más información y con la verdadera historia de la maratón y de sus héroes. Avanzamos en la historia. Los que relatan estos hechos, afirman que fue Filípides quien acometió todas las carreras (Luciano). Otros sin embargo nombran a Tersipo de Refilón o sólo le atribuyen un par de kilómetros (Plutarco).

EN LA ACTUALIDAD:

Gracias a estos dos atletas, Michael Bréal propuso a Pierre Coubertin la instauración de una carrera llamada "Maratón" dentro de los Juegos Olímpicos.

Gracias a estos dos atletas se celebra desde 1982 el espartatlón con 246 kilómetros de distancia entre la considerada antigua Atenas y la antigua Esparta, que fue cubierta por primera vez por John Foden en 37 horas y 37 minutos.

Gracias a estos atletas, y a la graciosa de la reina de Inglaterra, en los JJOO de Londres de 1908 se instauró la distancia actual de la maratón: 42kms y 195 metros (distancia total entre el castillo de Windsor hasta el estadio olímpico de Londres).

Ésta, es sólo una versión de los hechos. Una historia general de lo que ocurrió en su día, basada en leyendas e interpretaciones variadas. Estoy seguro de que por la web, podrás encontrar mucha información sobre el origen de la maratón, sobre Filípides y Tersipo.

En esta entrada, tienes un acercamiento general sobre lo que pudo pasar hace más de 2.000 años, sin desvirtuar la gesta de Filípides (héroe abanderado de la maratón), ni tampoco dejar atrás al olvidado y menospreciado Tersipo.

Espero que te haya gustado, y que puedas compartirla con todos tus conocidos. Así, todos podrán conocer un poco más sobre la mágica distancia que muchos runners, terminamos emulando alguna vez en nuestra vida. Un saludo.

Tersipo está suscrito a MedRunning:

2 comentarios:

  1. Emilio!!! Te digo en serio que me encanta tu blog! Tienes un enfoque muy interesante!! La entrada me ha resultado muy interesante. No conocía la historia completa y me han entrado ganas de informarme un poco más, así que por eso te doy las gracias.
    ¡Un abrazo crack!

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  2. Muchas gracias Ricardo.
    Yo sólo conocía la historia de Filípides aunque había oído hablar de Tersipo. De ahí que aparezca esta entrada, donde se cuenta la historia de la maratón, pero desde un punto de vista más magnánimo. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo.

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