jueves, 22 de mayo de 2014

Runner no es lo mismo que Triatleta

El pasado domingo 18 de Mayo, decidí apuntarme al preventivo acuático alrededor del evento de la Triatlón de Sevilla. La motivación para ello, era ver a @didecamp y @jmanserrano competir en esta prueba atlética, así cómo poder vivirla en primera persona "desde fuera".

La prueba en sí, siempre me ha llamado la atención. Sin embargo me desagradaba, por un lado el hecho de tener que meterme en el río Guadalquivir (que no está muy limpio precisamente), y por otro lado el gasto que supone ser triatleta tanto en tiempo como en dinero.

Sin embargo, me planté a las 8 de la mañana con la barca y los compañeros socorristas, dispuestos a vigilar que no le pasase nada a los triatletas en la parte de natación. De paso, era probable que las circunstancias hicieran que me tuviera que tirar al agua, perdiendo así el miedo/asco al río por cojones por fuerza mayor.

La primera impresión viendo a los atletas que estaban en las cercanías, fue de respeto y de soberana envidia. La mayoría eran varones. Con edades comprendidas entre la veintena hasta los bien entrados en los 30-40 años, y sin embargo lucían una forma física impresionante. Espaldas anchas, brazos musculados, cuádriceps capaces de darte una patada y lanzarte a "tomar por saco". Increíble.


Más tarde, cuando comenzaron a llegar los triatletas de la distancia sprint y super sprint, también pude comprobar que las mujeres no se quedaban atrás, luciendo curvas definidas, piernas firmes y lo más importante, una mirada de "puedo comerme el mundo".

En cada nueva ola que se lanzaba al agua y comenzaba a nadar, iba encendiéndose más y más la chispa de la curiosidad de probar "qué se siente", al competir y realizar una triatlón. Los atletas entraban en el agua, nadaban con presteza alrededor de las bollas, y salían a todo trapo camino de la primera transición (T1). 

A los pocos minutos, se les podía ver cruzando el Puente del Alamillo con sus bicicletas a toda velocidad. A esos mismos atletas, se les podía ver de nuevo llegando al punto de partida, soltando la bicicleta "deprisa y corriendo" resoplando y medio reventados, para calzarse sus zapatillas de running y empezar a correr como "alma que lleva al diablo". Se producía así la segunda transición (T2) y la última parte de este imponente deporte.


Yo estaba flipando, literalmente. Muchas personas alucinan o me comentan que es impresionante que una persona sea capaz de realizar una maratón. Que ¿cómo no me plantaba a correr una triatlón?. 

A nivel general, sabía que la preparación era algo distinta, y que ser runner o maratonista, no era lo mismo que ser trialeta. Pero este día, lo descubrí sin lugar a dudas.

Pude valorar una planificación técnica por parte de cada atleta minuciosa y milimetrada. Miden cada uno de sus esfuerzos, cada movimiento que realizan. Tienen su material ordenado de forma perfecta y personalizada.

Realizan las transiciones de forma caótica para los que lo ven desde fuera, pero armoniosa para ellos mismos. Son unos artistas del deporte, multiplicado por tres: natación, ciclismo y running.

En todo el tragín de vigilancia de los atletas, tuve tiempo de grabar algunos fragmentos de la competición y de realizar varias fotografías del evento. A raíz de dicho material audiovisual, salió este vídeo donde comprenderéis parte de mi admiración y sorpresa por este deporte:


Y es que, ser runner, no es lo mismo que ser triatleta. Te lo dice alguien que ha sido capaz de nadar de forma habitual entre 2.500-3.000 metros y que el pasado domingo al meterse en el agua y dar un largo, se encontró con la cruel evidencia: no eres capaz de hacer una triatlón.

En relación a esto, superé uno de los retos que me había planteado: perderle el miedo/asco al río y me zambullí con mis compañeros en la búsqueda de refrescarnos del calor que estábamos sufriendo en la barca. El asco se lo sigo teniendo, pero al menos sé que seré capaz de nadar en el agua en un futuro.

Y es que ser runner, no es lo mismo que ser triatleta. Te lo dice alguien que pedalea diariamente unos 10kms para ir desde la facultad hasta el punto de transporte hacia su casa, y hay días que se te hace cuesta arriba (literalmente) esa distancia. Así, no eres capaz de hacer un triatlón. Y es que, ser maratonista, no es lo mismo que ser capaz de correr una triatlón. 

Contestando a @didecamp en el comentario que ha dejado en el vídeo que figura en la entrada: ("¿No te terminó de picar el gusanillo por correr alguno?"). 


Sí compañero, definitivamente no sólo me ha picado el gusanillo, sino que haré lo posible por correr el Triatlón de Sevilla 2015. Me ha impresionado gratamente esta prueba. La fuerza, voluntad e ilusión que debes echarle y sobre todo, el reto que para acabarlo.

Por último, de este evento no sólo me llevé una nueva experiencia y una nueva ilusión. También tuve la oportunidad de grabar y animar a @jmanserrano, como podréis ver en este enlace. También pude ver y animar a @daniquintero otro pedazo de atleta.

Pude desvirtualizar a Rafael Vega, periodista, maratonista y escritor de "Efecto Maratón" (@efectomaraton) y presentador del programa #TotalRunning. Me hizo mucha ilusión no sólo encontrármelo, sino poder hablar un poquito con él y hacernos una fotografía (pese a que no he leído sus libros, debido a que me parecen demasiado insustanciales, pero me gusta como presentador).


Espero no haberos aburrido mucho con esta "mini-crónica desde la distancia" de la Triatlón de Sevilla. Ahora me gustaría conocer vuestra opinión. ¿Piensas que un maratonista está preparado para correr "a secas", una triatlón? ¿Que diferencia al triatleta del runner a parte de la parte de natación y ciclismo? ¿Qué tal te fue en la prueba? 

Lucha por tus sueños:

1 comentario:

  1. Sin perderle el respeto a estas cosas, el triatlón en distancia Sprint es algo que cualquier persona que haga deporte de forma habitual puede hacer sin ningún problema (y más entrenando como sueles entrenar tú). Si quieres hacer tiempos, buenas marcas o distancias superiores es otra historia.
    El caso es que desde fuera intimida mucho, pero una vez te pones a ello y corres en alguna carrera lo ves como algo bastante normal.
    No sabes la alegría que he sentido al leer esta entrada.
    ¡Un abrazo crack!

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