domingo, 11 de mayo de 2014

¿Tus zapatillas de running están limpitas?

Acabas de llegar de correr, estás sucio, tienes calor y necesitas darte una buena ducha. Has terminado y te sientes limpio y cómodo. Echas la ropa a lavar, le das un aguita a la gorra, reloj y brazalete, etc y dejas tus zapatillas aireándose en la terraza.

Sin embargo, ya hace tiempo que vienes observando que tus pobres compañeras han cogido algo de suciedad, están cogiendo tonalidades marrones-grisáceas y encima, las notas más rígidas. Quizás, vaya siendo hora de que tus zapatillas se laven, al igual que su propietario. ¿No crees?

Pero...¿cómo lo hago? ¿Que tengo que hacer para que mis zapatillas se queden limpitas e impecables?. Sigue leyendo y tendrás todas las respuestas y los pasos para higienizar a tus queridas compañeras.


Lo primero que debes saber, es que las zapatillas no deben introducirse en la lavadora. Están creadas con una serie de materiales, que pueden estropearse si las introducimos en este electrodoméstico.

Del mismo modo, no es recomendable que los materiales se sometan a temperaturas muy frías o muy calientes. Así que trata de limpiarlas con agua limpia a temperatura ambiente. También es importante tener en cuenta que, el secado, se realizará al aire libre y a ser posible, con un sol que no caliente demasiado, pero que también actúe en el proceso de secado.

¿QUÉ NECESITAMOS?

1. Un recipiente donde podamos echar agua y donde quepan ambas zapatillas.
2. Un cepillo de dientes usado que ya no utilicemos.
3. Papel de periódico antiguo en forma de bolas de papel.
4. Jabón, a poder ser de pH neutro (como el jabón de manos).

¿CÓMO LO HACEMOS?

Desde MedRunning, hemos realizado este sencillo vídeo explicando paso a paso lo que debes realizar para dejar como nuevas tus zapatillas de running. Atento:


¿PORQUÉ ES IMPORTANTE TENERLAS LIMPIAS?

Correr con las zapatillas sucias, las desgasta bastante más que cuando están limpitas. Además, con la suciedad, los materiales suelen ponerse más rígidos. Algo que tú mismo vas a notar cuando entrenes. Sin olvidar tampoco, las molestas piedrecitas que puedan incrustarse en la suela o introducirse en el interior.

Por supuesto, es importante por tu propia imagen personal. No es lo mismo ver a un corredor con unas zapatillas limpias y pulcramente cuidadas, que ver a alguien que no se preocupa para nada de cuidar el material que gasta. 

Suele ocurrir que, aquellas personas que no cuidan demasiado su higiene personal, tampoco lo hacen con la higiene de los materiales que usan. Es una generalización, pero seguro que aciertas en gran parte de los casos.

Por último, las zapatillas sucias son más propensas a adquirir malos olores e incluso hongos y bacterias, todo ello de la mano de una higiene inadecuada.

Espero que os haya gustado la entrada y el vídeo

Recuerda compartir ambas con todos tus compañeros runners y dejar tu comentario: ¿cada cuanto limpias tus zapatillas? ¿cómo lo haces? ¿usas algún método distinto para hacerlo?  Un saludo.
Ahora que están limpitas:

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