miércoles, 11 de junio de 2014

La Amenorrea en el Atletismo y en el Running

El ejercicio físico realizado de forma moderada, supone una gran cantidad de beneficios para la mujer. Es tan bueno, que puede mejorar incluso el estado de bienestar físico, mental y social en períodos tan fatídicos y característicos como la menstruación.

Realizado de una forma excesiva, puede traer consecuencias leves o moderadas que afectarán a su ciclo reproductivo, (a su menstruación), y que clínicamente se denomina como Amenorrea.




¿QUÉ ES LA AMENORREA?

Se define básicamente como "la pérdida de la menstruación". Puede ser fisiológica (niñas, embarazadas, menopáusicas, mujeres en períodos de lactancia), primaria (falta de menstruación a una edad, en la que ya debería menstruar) o bien de causa secundaria (mujer que ya ha menstruado, pero que lleva varios meses sin hacerlo).

Forma parte de la Tríada del atletismo: osteoporosis, amenorrea y desórdenes alimenticios. Más adelante, explicaremos la posibilidad de incluir un cuarto elemento en dicha tríada.

LA AMENORREA EN EL DEPORTE

En esta entrada, nos interesan principalmente las amenorreas de causa secundaria. Este tipo de amenorreas se producen en mujeres que ya han menstruado alguna vez en su vida, pero por diversas causas, dejan de hacerlo durante un período de varios meses (3-6 mínimo).

También es frecuente confundir las amenorreas de causa primaria (mujeres que nunca han menstruado, pero que tienen una situación en la que deberían), con las de causa secundaria.

Es el caso de las deportistas menores de 16 años sometidas a ejercicios excesivos, que producen este tipo de patologías y que pueden confundirse con algún retraso del crecimiento o con otras causas.

Dentro de las posibles causas de amenorrea secundaria tendremos: el ejercicio físico excesivo y prolongado en el tiempo, un bajo porcentaje graso y una mala alimentación. ¿Os suenan estas características?



Son tres factores que suelen sufrir las atletas de fondo, sobre todo las que compiten para distancias elevadas y que adquieren (fisiológicamente) un bajo porcentaje de grasa corporal.

También suele darse en deportes con gran desgaste (natación y triatlón), en deportes con clasificación por peso (remo, lucha libre) o en aquellos deportes que supongan una gran proceso de adelgazamiento (gimnasia, patinaje, danza).

¿POR QUÉ SE PRODUCE LA AMENORREA DEL DEPORTE?

Se produce según Gretchen Casazza (American College of Sports Medecine) por un "desequilibrio hormonal, donde se reduce una hormona llamada GnRH, deteniéndose el resto del ciclo hormonal ovulatorio".

Esto supone una bajada considerable de dos hormonas importantísimas para regular el ciclo menstrual: los estrógenos y la progesterona. Hormonas directamente relacionadas con el metabolismo del calcio.


La liberación de opiáceos (como las endorfinas y las encefalinas) de forma masiva, son algunos de los causantes de esta inhibición de la GnRH y por ende, de los estrógenos y progesterona. Sí, esas endorfinas maravillosas, también pueden ser las causantes de trastornos ovulatorios.

Además, la disminución del peso corporal por debajo de un "minimo" genera una menstruación anormal (concepto de peso crítico de Frisch 1985) al igual que con la cantidad de grasa corporal, que también produciría una disminución de estrógenos biológicamente activos. El bajo peso, incita al organismo a suprimir "funciones" no esenciales como la reproducción.

Otro factor de riesgo será el estrés al que se someten algunas de estas mujeres. No sólo a nivel de competición, sino también en la restricción dietética-calórica en la búsqueda de un peso adecuado para competir. Además, esto se ve promovido a menudo por entrenadores, padres, amigos, etc. que aumentan aún más la presión y el estrés de la atleta.

Por tanto, las causas serían: 1) Desequilibrio Hormonal , 2) Peso disminuido/baja grasa corporal y 3) Estrés y factores psicológicos.

¿QUÉ REPERCUSIONES TIENE LA AMENORREA?

No es un tema trivial. Provoca en la mujer, un aumento del riesgo de osteoporosis o pérdida de masa ósea de forma precoz.

También puede suponerle una disminución del rendimiento físico y aumento del riesgo de fracturas, así como la disminución de la elasticidad de los ligamentos. Además, suele estar asociada a altos niveles de estrés, lo que la acentúa aún más.

Por último, cabe destacar que en atletas con amenorrea sin ovulación, pero con niveles normales de estrógenos, existe un riesgo de hiperplasia (aumento) endometrial o adenocarcinoma por encima de 5 años de duración o en jóvenes menores de 20 años.


¿CÓMO PODEMOS EVITARLA O TRATARLA?

A nivel preventivo, será imprescindible una buena educación en salud, una nutrición suficiente y equilibrada y, sobre todo, hará falta una mejora y estabilidad del perfil psicológico de la mujer.

Habrá que evitar machaques psicológicos por parte de "personas externas", que no están velando por la salud de la mujer, sino por las marcas deportivas.

Aquí entra en juego la reflexión de...¿cuantas de nuestras atletas actuales, sufren de esta patología? ¿cuantas atletas tienen que dejar el deporte de competición, para tener hijos? ¿Es común, o es algo raro entre deportistas?

A nivel terapéutico el abordaje es multidisciplinar: médico, entrenador, psicólogo y nutricionista. La mujer deberá realizar un cambio en su rutina de ejercicios para disminuirlos o hacerlos más asequibles. De tal forma que estos, no interfieran con su ciclo reproductivo. 

También se deberá consultar a un especialista sanitario que le imponga una dieta para ganar un peso óptimo, saludable y con suplementos de calcio y magnesio.

Muy importante aumentar la ingesta de calcio a 1.500mg/ día, de proteínas y condimentar con un buen aporte de vitaminas y minerales. Por supuesto, se deberán evitar hábitos nocivos como beber alcohol, fumar, etc.

LA TRÍADA DEL ATLETISMO:

Se define como un síndrome grave, que incluye el padecimiento de una serie de elementos patológicos en las atletas femeninas. Dichos elementos serían: osteoporosis, amenorrea y desórdenes alimenticios.

Desde MedRunning, querríamos completar esta afirmación y añadir un elemento más para formar la Tétrada de las atletas femeninas: los problemas psicosociales.

A ninguna mujer se le deberían permitir largos períodos de amenorrea secundaria por el ejercicio, la cual puede generar como ya se ha comentado, consecuencias tan graves como osteoporosis precoz con daños irreversibles y permanentes.



Existen muy pocos estudios sobre Amenorrea en deportistas. Sin embargo, las presiones internas y externas ejercidas sobre las jóvenes y mujeres para que tengan un peso determinado e insalubre, es algo habitual en el deporte de élite.

Muchas deportistas niegan o no son capaces de ver su problema. Todos los profesionales de la Medicina deportiva, incluido entrenadores y formadores, deberían aprender a prevenir y reconocer los síntomas y riesgos de la Tríada, así como de la amenorrea.

Los padres deberían dejar de presionar a sus hijas con ejercicios excesivos, dietas imposibles y un estrés inadecuado para la salud mental de esa mujer. La salud de nuestras deportistas, la salud de las mujeres, es cosa de todos. Hay que cuidarlas y mimarlas mucho, porque sin ellas el mundo, no sería mundo.

Un saludo.

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