martes, 8 de julio de 2014

El Nacimiento de una Mami Runner

Hola, buenos días ¿es la organización de la carrera? Si pues mire, el motivo de mi llamada es consultarle si es posible realizar la carrera acompañada del carro de mi hija, el carro está homologado para correr…Así comienzan muchas inscripciones (todas), de las carreras en las que decido apuntarme, ya sea pagando o gratuitamente.

Si os soy sincera, antes de ser madre e incluso estando embarazada, era de esas personas que pensaba que seguiría siendo un ‘yo’ individual, independiente y activa sin tener que depender ni responder por nada ni nadie. Ni siquiera mi hij@, (que seguro ya tendría ‘colocad@’ en algún sitio que me diera a mí, mi necesitada y ansiada libertad).

Siempre he sido una persona muy activa y deportista, he corrido con anterioridad a esta nueva vida, he llevado una rutina de entrenamientos y un estilo de vida algo particular por mi hobbie de ser árbitro de futbol. Por lo cual, mis salidas nocturnas festivas eran muy, muy, muy de vez en cuando… Con ello, lo que os quiero trasladar es que siempre he estado muy vinculada con el deporte y que el ser madre no me iba a desvincular en absoluto.

Pero llego ella, y tuve un embarazo buenísimo, (en el que estuve montando en bici y nadando prácticamente a diario) con excepción de las dos últimas semanas antes del parto y porque me encontraba molesta. Ella que no quiso ni hacer ruido ni siquiera por las noches, ella que me ha sonreído desde que nació todos y cada uno de los días, ella… Ella se ha transformado en mi razón de vivir, y puedo decir que lo es todo, hasta el punto de hacerla participe de mis actividades, porque no veo necesidad alguna de separarme de ella. Me río yo, de esa mujer que se pensaba independiente aun cuando ya estaba embarazada, no hay mayor privilegio y honor que correr con mi hija.


Con 9 meses de vida, fue el momento de nuestro debut: haríamos la nocturna sevillana y, como además la habían acortado (pensé que por el 25 aniversario) pues sería un debut liviano. Una vez en el lugar de la carrera y tras una semana sin una sola gota…se pone a llover a mares. Y… ¿ahora qué? ¿Qué hago? Y como dice el anuncio ”impossible is nothing”, plástico que te crió para el carro, camisetas pintadas por mami, para los tres (si, a mi marido también lo arrastro) y ¡vámonos que nos vamos!

La nena se lo paso de arte. Cuando pensaba que estaría durmiendo tras la meta, estaba más despierta que todos nosotros, y sin rastro de agua. Nosotros chorreando. La gente me animaba cuando pasaba corriendo por su lado, me gritaban y me daban aliento para seguir.

Realmente fue algo increíble y una experiencia maravillosa, a pesar de que, (también hay que decirlo), posteriormente recibí alguna que otra crítica, por aquello de ‘qué locura correr con tu hija…’ pero ya no había vuelta atrás, se había despertado la bestia en mi interior, y aquello fue el pistoletazo de salida: Carrera de la Mujer, Casco Antiguo, Popular de Brenes, Tomas de Teresa, Madre Coraje, Cantillana, Utrera (mi pueblo querido), Nervión-San Pablo, Solidaridad con el Sahara… y alguna más que me olvido…

Vas corriendo y escuchas de todo, que si correr así es más fácil, que si te vas apoyando en el carro, que si así corre cualquiera (esto de otras corredoras, la verdad es que los corredores no suelen opinar), también escuchas vítores y palabras de aliento que gratifican y ayudan bastante.

Correr con carro no es fácil, ni por asomo es apoyarse, hay que coger las curvas, subir y bajar escalones, y por supuesto empujar, no apoyarse. Animo a todos los padres a probarlo, porque es una droga, y después solo quieres repetir, una y otra vez.

Cuando corres, empiezas por distancias asumibles y más cuando vas con carro. Te planteas un objetivo real y sobre todo, algo de lo que tienes que estar seguro que alcanzarás. Ha habido distancias en este “casi” año que llevo corriendo, que al principio me han asustado como los 10k. Sobre todo por el sobreesfuerzo del carro, que coarta al movimiento aeróbico de acompañamiento de brazos, pero ahí estaba mi marido, para decirme “Pruébalo, hazlo, yo creo que es posible”

Nuestra Nocturna: así terminaron nuestros dorsales y nosotros.
Las distancias se han ido cubriendo hasta tal punto, que nuestro reto es ahora debutar como “mami runner” en la media maratón de Córdoba el 30 de noviembre. Por supuesto que repetiremos en la nocturna, porque fue nuestra salida para algo que se ha convertido en nuestro estilo de vida. Es una realidad poder compaginar afición y maternidad, y sobre todo ir inculcando unos valores que pienso imprescindibles para el desarrollo de una persona.

Estas son nuestras camisetas para la Nocturna que, al estar pasadas por agua,
se nos despintaron un poco porque no se habían secado del todo.
Actualmente entreno distancias de 10/12 km a primera hora de la mañana, y a partir de septiembre iré incrementando con el asesoramiento de una profesional. El objetivo es terminar la media, no por los suelos claro, terminarla bien. Con una marca sobre 2:20, (pero que si es más tampoco pasa nada), no voy a estar mirando el crono, voy a disfrutar con mi hija de una de las cosas que más me gusta, CORRER.

En la próxima entrada, Paz nos dará consejos para todos los que queráis apuntaros a ser Mami o Papi Runners. ¿Qué os ha parecido su historia? ¿Cómo unes tu afición a la maternidad/paternidad?

Esta bellísima entrada y las imágenes son autoría de:
Paz Palomino Puerto. Organizadora de Eventos.
Delegada de los escalafones inferiores del Sevilla FC.
Licenciada en humanidades. Madre 365 días al año.

2 comentarios:

  1. Lo primero enhorabuena, para mi tiene su merito lo que haces. Vas a tener multitud de anecdotas que contarle según vaya creciendo. Y lo mejor está por llegar, si lleva dentro el gusanillo de correr según vaya creciendo vais a poder correr todos juntos en familia (sin carro).
    En cuanto a lo del carro, reconozco que no sabía si favorecia o perjudicaba a la hora de correr. En la carrera de Bormujos que corrí este año, coincidi un trayecto de la carrera con un hombre tirando de un carro con un niño y le pregunte. Sus impresiones es que cansa más, debes tirar de un carro, acabas con los brazos molidos de hacer fuerza y no es tan manejable como pueda parecer. En esta carrera habia que sumar la dificultad de los desniveles pronunciados. Sobra decir lo que puede costar una rampa si encima le sumas tener que ir tirando de peso. Y direis, lo compensas bajando... todo lo contrario en las bajadas debes hacer muchisimas fuerza para que el carro no se embale y se descontrole.

    Así que reitero mi enhorabuena, y con ello demuestra que no hay impedimentos cuando alguien quiere hacer algo. Espero ver muchas personas tirando de carros en futuras carreras y que sigan disfrutando de lo que hacen.

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  2. Tipical Made in Pacita... ;)

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