viernes, 8 de agosto de 2014

El runner coqueto. La ropa interior

Cada cual, tiene su propio nivel de coquetería. Sólo algunos, lo llevan a extremos que nunca habríamos imaginado. No me refiero sólo a los chicos, sino también a las chicas. Todos entráis en el mismo carro. Todos sois “runners coquetos”.

Desde hace un tiempo para acá, se viene hablando del fenómeno running. Un fenómeno que ha conseguido que las propias tiendas de ropa, tengan sus propias secciones de ropa deportiva-fashion dedicada al running

Muchos de los que corrían antes del boom, diferencian por las vestimentas, al corredor “de toda la vida”, del que lleva escaso tiempo corriendo (no sólo por la resistencia o los kilómetros que realice, sino por su forma de vestir).


Las calzonas amplias, el pantalón largo de chándal, la típica camiseta de algodón, camisetas de cualquier otra carrera extraña que hubiese corrido…son prendas que se siguen viendo, pero cada vez menos. Actualmente predominan las prendas, que han sido adquiridas por sus características técnicas o bien por el diseño tan chulo que tienen. Los corredores de hoy día van más allá, llevan cada vez más chismes.

Ni que decir tiene, los problemas que esta moda genera a la hora de “regalarle a un runner”. A la hora de dar sorpresas, regalar complementos puede ser algo arriesgado. Por ejemplo, las calzonas o las mallas que a uno le quedan bien, a otro le pueden rozar los muslos. O la camiseta que a un corredor le va de maravilla, a otro puede no gustarle por ser demasiado ceñida, o demasiado “amarilla fosforito”.

En el caso de las chicas, las hay que prefieren llevar mallas, pero a su vez no les gusta que se les marque tanto su cuerpo, que se note la silueta o que se aprecie “ese pequeño michelín”. No nos gusta que se note el borde de la costura de las braguitas, o incluso que estas se transparenten. Ellas, son aún más complicadas a la hora de regalar.


¿Para correr es necesario llevar mallas y encima unas calzonas para… evitar esas transparencias? Pues no, pero ahí ya entra lo coqueto o coqueta que sea cada cual.

Sigamos hablando de nuestras necesidades, sobre todo a la hora de seleccionar nuestra ropa interior: calzoncillos (o boxers), braguitas y sujetadores. Vayamos por sexos:

Chicos: seleccionad bien vuestros calzoncillos. No uséis unos cualquiera. A lo mejor tienes unos que son más cómodos para el día a día, pero que no lo son tanto a la hora de correr. Lo importante es que “tus partes” estén fresquitas y cómodas. Ve probando modelos, ya que cada cual sabe qué modelo le viene mejor o peor.

Chicas: en relación a los sujetadores los de diarios son para eso, para el día a día, no para correr. Los sujetadores normales son más laxos y no protegen ni el pecho ni la espalda, entorpeciéndote a la hora de hacer deporte y haciéndote daño. Hay que saber elegir incluso, el sujetador deportivo ideal para correr. Lo más importante es que nuestros pechos estén sujetos, consiguiendo el menor “rebote” posible.

En relación a las braguitas, tangas o lo que uses, más de lo mismo: comodidad. Si prefieres usar tanga para que no se marque el borde de la prenda, no pasa nada, pero no escojas cualquier tanga que tengas en el cajón. No puedes estar clavándote la tira del tanga durante toda la carrera, así que ten cuidado con la elección. Con las braguitas (y en cualquier prenda= además de comodidad, interesa la transpirabilidad. Así que: compra con cabeza.


Quizás no se te haya pasado por la cabeza, o no le prestes tanta atención dentro de la coquetería generalizada, pero la ropa interior también cuenta a la hora de hacer deporte. Ir cómodo en todo tu cuerpo, que la ropa transpire bien en todas las zonas, etc. Lo importante es no estar toda la carrera pensando en “me molesta tal, me molesta cual”, sino disfrutando de cada kilómetro con soltura y determinación.

Y, con respecto al tema de la coquetería, lo que te recomiendo es que atiendas a un típico refrán que dice: “ande yo caliente, ríase la gente”. Estamos corriendo, no en un pase de modelos, lo importante no es que lleves una camiseta de marca súper chula, o unas mallas exclusivas. Deja atrás la coquetería, y piensa más en correr, todo será más fácil.

Y a ti… ¿Qué te parece el tema de la coquetería y el running? ¿Hasta qué límite llega tu afán de ser coqueto? ¿Has visto algún caso parecido en tu ciudad? ¿Te cuesta trabajo regalarle algo a un “runner”? Comparte tus anécdotas en MedRunning y deja tu comentario.

Coquetos somos todos:

Un saludo, runners coquet@s

Entrada escrita por: @roca_marta
Colaboradora MedRunning y Corredora

No hay comentarios:

Publicar un comentario