domingo, 7 de septiembre de 2014

5 Formas de reciclar tus dorsales

Después de corretear decenas de kilómetros a través de distintas carreras populares, te das cuenta del cúmulo de cosas que se terminan amontonando en tu vida. El ropero está repleto de camisetas técnicas, el frigorífico y la alacena de los refrigerios/snacks para recuperarte, etc.

Pero lo más esencial que se acumula, a lo que más cariño se le suele tener como popular (junto a las camisetas) son los dorsales. Esos pedacitos de papel con tu número, que te traen vivos recuerdos. Arrugados por la humedad del sudor de cuando te lo prendiste al pecho. Curtido en batalla y victorioso. Una muestra de que corriste esa carrera. El Dorsal.

Para todos aquellos que no sepáis que hacer con ellos, os damos cinco alternativas, cinco opciones que varían desde lo más absurdo, hasta poder seguir manteniendo el síndrome de Diógenes del corredor y seguir aumentando el montón de "cosas".


1. ADORNA TU CASA DE FORMA ENFERMIZA:

Si ya de por sí tu familia y amigos están saturados de oirte hablar de tus carreras...aún hay una forma más evidente de darles la murga. Enmarca todos y cada uno de los dorsales que tengas y ponlos por las paredes de la casa. 

Úsalos como pósters, crea un mural con ellos, empapela la habitación de matrimonio, la de los niños, la de la abuela, con eso pedacitos de historia. Si después de esto, no te llevan a rehabilitación y desintoxicación, es porque pasan de ti.


2. APRENDE A HACER PAPIROFLEXIA: 

Siempre quisiste y nunca se te dio bien. Qué mejor forma de aprender papiroflexia, que usando tus propios dorsales para practicar. Son resistentes, de buen material y podrás doblarlos/desdoblarlos mejor que cualquier folio en blanco.

Haz una pajarita con el dorsal de la última maratón, deléitese construyendo un barquito de papel con el dorsal de la Nocturna del Guadalquivir, fabrica un tulipán para jugar con sus hijos gracias al dorsal de la San Silvestre. La imaginación al poder, que papel no falta.

3. ALIMENTA EL FUEGO DE LA BARBECUE: 

Nada mejor que darte un capricho después de terminar un par de kilómetros. ¿Qué mejor que hacer una barbacoa?. Utiliza los dorsales para alimentar el fuego y rendir un catártico homenaje al esfuerzo realizado.

Servirá para darte de comer, para derramar una lagrimita viendo como se consume de forma poética tu compañero de viaje y para deshacerte de un papel de más en tu casa. Tu familia lo agradecerá, y tus archivadores también. Si no, siempre puedes recurrir a la Opción número 1.


4. PAPEL HIGIÉNICO ULTRA-FUERTE: 

Si eres un tipo duro, que no usa papel higiénico extra suave ni chorradas por el estilo, esta es tu solución. Arruga un poco tus antiguos dorsales y úsalos para quitar los productos de desecho que tu cuerpo elimina post-carrera.

Quizás sea poco noble para los dorsales, pero al menos sentirás que le has dado un uso práctico e higiénico para tu persona. Por cierto...úsalo sólo en casos de emergencia, o en momentos especiales, para el resto de ocasiones usa el papel higiénico normal.

5. PÓKER DE RUNNERS, NUEVO JUEGO: 

Si quieres seguir acumulando tus propios dorsales, (y los de otros corredores), úsalos como moneda en un juego inventado de Póker. Que todo sea legal.

Los dorsales irán adquiriendo valor según el kilometraje y la dificultad de la prueba superada. De esta forma, podrás jugar con tus amiguetes runners y presumir de la cantidad de "dinero inventado" que tienes. Lo importante es pasarlo bien y después de jugar...os podéis echar una carrerita.

Si hay suerte, lo perderás todo...o si no, siempre puedes tirar de las opciones anteriores y: empapelar tu casa, reinventar la papiroflexia, hacer una fogata legendaria, o lijarte el culete cuando te tengas que limpiar. Haz un "Poker de Runners".


Hasta aquí, las formas más absurdas posibles de usar tus dorsales. Ya nunca te podrás quejar de que te falta espacio si usas bien estas estrategias. Y a ti...¿qué te han parecido? ¿se te ocurre alguna otra forma original de usar tu cúmulo de dorsales?

Deja tu comentario o tu opinión y nos vemos en la próxima entrada. Un saludo.

1 comentario:

  1. Jajajjajajaja yo los guardo en una caja, porque si no luego se me pierden. Yo veo la opción número 1 para ahuyentar a los no amigos del running.
    ¡Un abrazo crack!

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