miércoles, 18 de febrero de 2015

Tu primera Maratón de Sevilla. Vívela al Máximo

Correr una maratón es un momento clave en la vida de una persona. Meses e incluso años de entrenamientos, sacrificio, ilusiones y sentimientos depositados en 42 kilómetros y 195 metros. Una prueba que marcará un antes y un después en vuestra experiencia vital.

Sé que existen corredores escépticos que banalizan su primera maratón, que no la disfrutaron al máximo o que simplemente no tuvieron una buena experiencia. Sin embargo, también existe una amplia mayoría que compara esta experiencia como tu primer beso, o incluso como la primera vez que hiciste el amor. En general, con momentos increíbles para alguien.


A día de hoy (cuatro años más tarde de mi primera maratón) aún recuerdo gran parte de los momentos que viví en ella. Aún recuerdo parte de las emociones que viví durante el recorrido, a las personas que conocí, las canciones que sonaron...y recuerdo la llegada a meta. 

Yo disfruté como un enano de mi primera maratón. Supuso un hito en mi vida. Entrenarla y terminarla me cambió. Sabéis que desde MedRunning, siempre he abogado por daros información y consejos de calidad, pero centrados en que disfrutéis y que todo sea saludable. Por ello, ahí van mis recomendaciones para que vuestra primera maratón de Sevilla, sea la leche.

NO DEJES PRÁCTICAMENTE NADA AL AZAR:

Deja preparado todo lo que vayas a necesitar durante la carrera los días previos. Que la camiseta, calzonas, calcetines, zapatillas, reloj, etc. estén listos la mañana de la maratón. Por supuesto, no pruebes calzado o ropa nueva el día de la prueba, usa textil que ya hayas usado y amoldado con anterioridad.

Intenta llegar temprano al lugar de salida, aparcar tranquilamente y localizar a otros corredores que hayas conocido en el transcurso de los meses. Echaos fotos, compartid el nerviosismo, salid juntos, daros ánimos, etc. El componente social le da un toque más "humano a la prueba".

Lleva un planning mental de la carrera. Ritmos, las partes del recorrido, lo que esperas ver en cada zona, etc. Y sobre todo, ten en mente un plan A, un plan B y un plan C si hace falta. Vas a terminar seguro, pero tus prioridades pueden ir cambiando durante el recorrido. Tienes tiempo de rehacerte, no te preocupes.

COME, BEBE, CAGA Y VE AL BAÑO:

Los días previos, deberás hidratarte adecuadamente y comer una buena cantidad de hidratos de carbono. La mañana del maratón, te recomiendo que desayunes a las 6:30-7 de la mañana, para que al cuerpo le de tiempo de ir asimilando los alimentos.

No ingieras nada extraño o a lo que no estés acostumbrado. Eso sí, desayuna bien. En mi caso, un café con un paquete de galletas es más que suficiente. Pero un buen desayuno puede incluir algo de beber, una tostada, una pieza de fruta, un yogurt, etc.

Además, si eres capaz de controlar tus ritmos "deposicionales" e ir al baño durante la misma mañana de la prueba, será como un "pequeño milagro" que aliviará y tranquilizará tu carrera. Nadie quiere sentir molestias digestivas corriendo.

Durante la carrera usa los avituallamientos y bebe agua, aunque sea un buchito siempre que puedas. A partir del kilómetro 10 te recomendaría empezar a beber isotónica cada 2-3 kilómetros para evitar que se te agoten las reservas de azúcar.

Cuando termines la maratón, bebe agua como un cosaco y disfruta de una merecida comilona con los amigos, la pareja, la familia, otros corredores, con quien quieras. No te cortes, habrás perdido entre 2.000-3.000 calorías corriendo, te lo puedes permitir.

VIVE CADA MOMENTO SIN VERGUENZA Y CON UNA SONRISA:

En mi primera maratón fui muy concentrado, sin embargo no me olvidé de hablar con otros corredores, de animarlos, de interactuar con los ciudadanos que nos animaban, de gritar, de sonreír, de llorar. La maratón, es una montaña rusa de sentimientos.

Si puedes, pégate a algún grupito de corredores que vayan juntos (por ejemplo, alrededor de los globeros o liebres). En su día, estuve varios kilómetros junto a los "Pisacharcos", un grupo de amigos de este club, con el que terminé echándome fotos y pasándomelo pipa.

Por supuesto, no te olvides de situar a tus familiares y amigos en puntos estratégicos. Que te vean, que te animen, que te echen fotos, que te persigan para preguntarte "qué tal vas", etc. O si vienes sólo, échate fotos tú mismo con todo el que pilles, con los monumentos de fondo, sonríe a las cámaras, disfruta del postureo.


HABLA CONTIGO MISMO Y NO PARES DE AUTOMOTIVARTE:

¡Vamos, esto empieza, a por todas!. Venga, coge el ritmo. Tranquilo, no te lances que vas muy bien. Que buen tiempo hace. Me voy a pegar a ese corredor que va a mi ritmo. Que bien voy. Ya llevo 5 kilómetros, que maravilla. Media maratón, puedes hacerlo.

Venga campeón que tu puedes. Aguanta, un poco más. Has llegado hasta aquí, no pares ahora. Vamos joder, aprieta un poco más, aguanta. Un kilómetro menos, vamos a por el siguiente. Eres un crack, sigue. Has entrenado mucho para esto, no pares ahora. ¡Lo conseguí, lo conseguí, soy maratonista!

¿Te suenan estas frases? Bien podrían ser la progresión de tus pensamientos durante el recorrido de la maratón. Quédate en blanco cuando quieras, pero no te olvides de hablar contigo mismo, de hacerte "auto-checks físicos" cada ciertos kilómetros, de opinar interiormente sobre lo que te rodea.

NO SUFRAS, GUARDA FUERZAS PARA EL FINAL:

Si es tu primera maratón de Sevilla, y encima tu primera maratón no olvides esta frase: "Vine aquí para terminar. Vine aquí para ser maratonista. Llegar bien, es mi meta". La maratón es una carrera estratégica. Si te pasas los primeros kilómetros, te destrozarás los últimos.

Intenta llegar al 30 en buen estado, el verdadero reto comienza a partir de ahí. Intenta jugar con las reservas de energía, con el cansancio muscular y no sentirás lo que es "el muro", ni de cerca. Si consigues entrar en meta sin la cara descompuesta y con la sensación de que vas a repetir, que estás viviendo algo inolvidable...enhorabuena, has cumplido tu objetivo.

Siempre he considerado que el mejor test para valorar si has hecho bien una maratón, es que puedas andar por tu cuenta post-carrera. Por ejemplo en mi caso, el año pasado terminé la maratón y una hora más tarde estaba duchado y celebrando el cumpleaños de mi madre en el campo (dando vueltas de un lado a otro). Termina cansado...pero no termines lesionado.


CUENTA TU HAZAÑA, DÉJALA POR ESCRITO, COMPÁRTELA:

Cuando te recuperes física y mentalmente (unos días después de la maratón), llega el momento de revisar las fotografías, grabar un vídeo o escribir una crónica personal donde cuentes tus sensaciones de forma detallada durante toda la carrera. En general: registra tu primera vez, que no se te escape ningún detalle y que puedas volver a revivir cada momento aunque se te olvide.

Y por supuesto, en los momentos inmediatamente posteriores a la maratón: hazte la foto finisher tu solo, con otros corredores, con la familia y amigos que te hayan aguantado estos meses, con el estadio de fondo, etc. Y sobre todo, tuitea, facebookea, escribe whatsapps para contarle a todos, que ya eres maratonista. Bienvenido al club. Cuéntale al mundo, que formas parte de él.

Quizás estos sean unos consejos muy tontos, o muy típicos. Pero gracias a ellos, sigo disfrutando de todas y cada una de las maratones que corro. Gracias a ellos, sigo repitiendo año tras año en esta distancia. Gracias a ellos, correr es parte de mi vida. Disfruta a tope de la carrera...nos vemos en la meta.

Correr con el corazón:

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