martes, 31 de marzo de 2015

Patología Renal asociada a la Práctica Deportiva

El cuerpo humano funciona como un todo integrado cuando realizamos ejercicio físico. No sólo se movilizan huesos, músculos y articulaciones. También se produce una activación generalizada del resto de órganos y sistemas. En esta entrada, vamos a centrarnos en los riñones.

Los riñones son los órganos encargados de depurar la sangre, excretar los desechos, controlar el volumen hídrico, la tensión arterial, la producción de hormonas como eritropoyetina o la propia vitamina D, etc. Son unos órganos muy importantes.

Imagen de: saludpasion.com
Cuando practicamos deporte, generamos un estrés y aumento de las funciones de estos riñones. Disminuye el flujo sanguíneo al riñón, aumentan los productos de desechos a expulsar, aumenta la cantidad de líquido que necesitamos reabsorber para estar hidratados, etc.

Todo ello puede derivar en una serie de patologías o problemas renales. Sobre todo en casos en los que no cuidemos bien la hidratación, la nutrición y la realización de la propia actividad física. Las consecuencias pueden ser leves, o pueden ser catastróficas. Veamos algunas:


Oliguria de esfuerzo: la oliguria es la disminución de la cantidad de orina que expulsamos, por debajo de "lo normal". Es decir, orinar menos de 500ml / 24 horas. Cuando practicamos deporte, se produce una disminución de aproximadamente un 65% del volumen de sangre que llegaría normalmente al órgano. Esto genera una disminución de la formación de orina. En principio, se puede solucionar con una buena hidratación, reposo y dejando pasar las horas.

Hematuria post-esfuerzo: la hematuria es la presencia micro o macroscópica de sangre en la micción. Se produce por causas como un ejercicio intenso. Cuando practicamos ejercicios de larga duración (maratón, ciclismo, trails) y en condiciones adversas, se produce daño glomerular (una de las zonas del riñón), lo cuál puede generar la aparición de sangre en orina. En este caso debemos tener cuidado, hidratarnos bien y reposar, si vemos que no mejora, id al médico.

La diabetes también trastorna al riñón
Proteinuria post-esfuerzo: la proteinuria es la presencia de "demasiadas proteinas" en la orina. Se produce cuando el organismo está en una situación metabólica intensa donde hay daño o consunción muscular. Esas proteínas metabolizadas, se necesitan excretar por algún lado, y son los riñones los encargados de ello. 

Suele ser consecuencia de actividades físicas muy intensas y prolongadas. En principio, se soluciona disminuyendo la intensidad y la duración del deporte, con reposo y con una buena hidratación. Pero si sigue apareciendo, reiteramos que hay que ir al médico.

Fracaso Renal Agudo: se produce como consecuencia de un daño grave y prolongado que determina consecuencias catastróficas para los riñones, así como la disminución o ausencia de sus funciones. Si los riñones no funcionan...imaginaos el drama orgánico que se genera. 

Se produce especialmente en actividades prolongadas, en casos de deshidratación, a nivel farmacológico por toma de AINEs como el ibuprofeno, etc. Es una urgencia médica y sólo se soluciona a nivel hospitalario. ¿Indicadores?: dolor en fosa lumbar, mal estado general, falta de orina u orina de colores oscuros e incluso marronáceos, mareos, taquicardia, etc.


Esta patología es sin dudas, la peor que puede sufrir el deportista a nivel renal. Se genera especialmente durante la realización de maratones / ultramaratones cuando cae el flujo renal de forma prolongada, junto a un aumento del estrés, la deshidratación y la rabdomiolisis o destrucción de la masa muscular. 

La única forma de sacar adelante esta patología es con reemplazo rápido y agresivo de fluidos, control estricto de la producción de orina, expansión de volumen, etc. Es difícil llegar a este extremo, pero es complejo sacarlo adelante y devolver la salud llegados a este punto.

Imagen de: mundoentrenamiento.com
PREVENIR ES MEJOR QUE CURAR:

Si queremos evitar estas patologías, debemos vigilar muy bien la intensidad y la duración del deporte que realizamos. Siempre debemos practicar deporte de forma gradual, sin llevar a cabo locuras que nos sobrepasen o que pongan en peligro nuestra salud.

Otra forma simple de evitar estos problemas es la ingesta adecuada de agua y electrolitos. Cuando practicamos deporte, se busca la reabsorción de agua y sodio, pero se pierden otros iones como el potasio. Su ausencia, puede generar una hipokalemia que produce problemas tan graves como arritmias, taquicardias, fallo renal, etc. 

Del mismo modo, la deshidratación prolongada puede derivar en cualquiera de las patologías anteriormente citadas e incluso otras no mencionadas en esta entrada. En situaciones normales, se debe beber cada 10-15 minutos y en casos de temperaturas elevadas, debemos bajar el ritmo e intentar mantenernos hidratados lo máximo posible.

Por último, la dieta también juega un papel esencial en la aparición de este tipo de patologías. Un exceso de la ingesta proteica supone una sobrecarga innecesaria y dañina para los riñones. Del mismo modo, la ingesta de fármacos como los Antiinflamatorios No Esteroideos (AINEs) como el ibuprofeno, pueden generar daño renal al ser "nefrotóxicos". Cuidado con lo que tomas.

Esperamos que la entrada os sea de utilidad. Recordad que la prevención, es el mejor arma para evitar la aparición de estos problemas. Que debes mimar y cuida tu cuerpo hasta cuando haces deporte. Comparte la entrada y si tienes dudas, déjanos un comentario.

Cuida tus riñones:

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