miércoles, 1 de abril de 2015

Para que sirve la Ropa de Compresión Deportiva

En pleno auge del movimiento "running", la variedad de productos que adquirimos llega a ser enfermiza. Hemos pasado de salir a correr con lo justo y necesario, a parecer una familia a punto de irse de vacaciones de verano. Sólo nos queda llevarnos a la suegra para correr...

Las prendas de compresión se han convertido en una auténtica moda y necesidad por parte de los deportistas populares. Muchos incluso, las compran sin saber si son realmente eficaces o cuál es la utilidad de ellas. Se dejan llevar por el "moving" social y terminan adquiriéndolas.

Por ello debemos plantearnos: ¿para qué leches sirven este tipo de prendas? ¿son realmente eficaces? ¿hay algún estudio científico que demuestre su eficacia? ¿mejoran el rendimiento deportivo o sólo son un reclamo consumista?. Vamos a darle cabida a estos interrogantes.

Imagen original en: carrerasdemontana.com
LA COMPRESIÓN FÍSICA A NIVEL MÉDICO:

La compresión física no es nueva en el campo de la Medicina. De hecho, se viene utilizando este tipo de prendas desde hace décadas para: evitar hemorragias, facilitar el retorno venoso, disminuir el edema, mejorar la recuperación postoperatoria, e incluso como calmante analgésico.

A nivel fisiológico, las venas son los "conductos" encargados del retorno venoso de nuestro organismo. Estos conductos, están formados por una serie de válvulas que trabajan en contra de fuerzas como la gravedad, para llevar la sangre. 

Los productos de compresión, gracias a su función activa, pueden ayudar a mejorar dicho retorno venoso al servir como "válvulas externas" que ayudan a las que ya poseemos en nuestras propias venas. Son "complementos artificiales" a nuestro sistema vascular.


A nivel osteomuscular, además de favorecer que se mueva la sangre, también ayudan a movilizar metabolitos o sustancias que se producen durante el ejercicio. Fomentan la "detoxificación" o limpieza de dichas sustancias. Son por tanto, "complementos para limpiar los músculos".

Además, sirven para estabilizar los movimientos y ayudar en una parte "ínfima" pero significativa, al propio movimiento que estamos realizando. En el caso del running, puede ayudarnos a mejorar la postura (camisetas compresivas), la técnica de carrera (medias) o incluso a realizar una pisada más eficiente o menos traumática (calcetines compresivos).


La compresión física, tiene muchos más efectos médicos. El último que querríamos resaltar, es el analgésico (quita el dolor o lo reduce). Las prendas de compresión pueden disminuir, minimizar e incluso retardar la aparición del dolor muscular. ¿Por qué?. Un ejemplo:

Cuando nos damos un golpe o nos duele una zona, si presionamos o comprimimos en dicha zona, el dolor se reduce, remite. Esto se debe a la estimulación de una serie de interneuronas que actúan en la propia vía dolorosa generando una modulación o analgesia del estímulo inicial.

Por tanto, es evidente que antes de que llegase el auge del running, la compresión física ya existía. Tuvo que llegar en los 90 la marca "UnderArmour" y empezar a comercializar este tipo de prendas para el deporte de élite, para que comenzase su uso indiscriminado.

Camisetas Under Armour compresivas de Super Héroes

LA COMPRESIÓN FÍSICA, A NIVEL DEPORTIVO:

Como ya hemos adelantado, fue UnderArmour la pionera en comercializar este tipo de productos para los atletas de élite. Más tarde, se realizaron estudios que demostraban la eficacia de estas prendas especialmente en la recuperación muscular. El rendimiento, se mejoraba significativamente en personas menos entrenadas, pero era ínfimo (aunque importante) en atletas entrenados.

Por tanto, el uso inicial que se le dió a este tipo de prendas (y que se sigue usando como reclamo), es su mejora en la recuperación y la disminución en la fatiga muscular. Estos efectos, provocados gracias a la mejora activa que generan en el flujo venoso, y a la movilización más efectiva de las sustancias de desecho que generamos durante el ejercicio.


Además, este tipo de productos suelen estar elaborados con materiales termoestables que mantienen la temperatura del músculo, y fotoprotectores que evitan o reducen la exposición de nuestra piel a las radiaciones ultravioleta.

Pero debemos tener en cuenta que todas las mejoras que nos venden las empresas de compresión, son mejoras "microscópica y sutilmente visibles". Apenas un 2-5% más en el rendimiento que si no las usásemos. Un porcentaje que con un buen entrenamiento, es más fácil de alcanzar.

A nivel del corredor popular, las prendas de compresión pueden suponer una mejora en el rendimiento y una medida de prevención de lesiones, pero lo que realmente juega un efecto en las mentes de estos atletas, es el placebo publicitario asociado a este tipo de productos.

Son la comodidad, la estética y el más puro marketing el que hacen que este tipo de prendas aumenten sus beneficios comerciales año tras año. Además de sus beneficios fisiológicos, los corredores terminan adquiriéndolas porque se sienten más seguros, más guapos y, ¿por qué no? más auténticos que sin llevarlas.


¿ALGO QUE OBJETAR? CONCLUSIONES

Debemos ser conscientes que nuestro sistema venoso tiene su propio método de funcionar. El sistema de válvulas es tan eficiente como nosotros lo estimulemos y cuidemos. 

Sin embargo, usando este tipo de complementos de forma "continua y prolongada", ponemos en riesgo dicho sistema natural que puede atrofiarse, funcionar mal o depender de este tipo de prendas para funcionar bien.

Por tanto, las prendas de compresión son efectivas, pueden suponer pequeñas mejoras en el rendimiento y pueden ayudar a mejorar la recuperación. Pero por supuesto, no podemos andar usándolas como "descosidos" como si fueran la panacea. 

Deben usarse en momentos puntuales, en entrenamientos que sean más exigentes, en competición o en momentos en los que realmente las necesitemos. Usar estas prendas "de más" puede suponer más daño que beneficio. Tened cuidado.

Imagen de: compresspot.es
A nivel motivacional, también suponen una mejora considerable (más incluso que la física). Básicamente porque nos hacen sentir cómodos, protegidos (dan sensación de seguridad por la compresión), llamativos y "socialmente integrados" en la burbujita running.

En conclusión: las prendas de compresión vienen siendo usadas desde hace décadas en el campo de la medicina. Están avaladas por estudios científicos y sanitarios. A nivel deportivo lo que se ha realizado es una adaptación de las prendas médicas, a la actividad física. 

Por tanto, siempre que se usen de forma responsable y puntual, pueden ayudar a mejorar el rendimiento, la recuperación y actuar como medidas preventivas frente a lesiones musculares, además de otras muchas prestaciones.

Imagen de: tulesion.com
Todo ello sumado a la amplia variedad de tecnologías y diseños implementados por las marcas de ropa, las hacen buenos complementos para el corredor de élite y, por supuesto, para los corredores populares que quieran comprar productos de este estilo.

Esperamos que os haya gustado la entrada, y que os haya ayudado a comprender este tipo de productos. Recuerda compartir la información, y dejarnos tu opinión: ¿Alguna vez has usado prendas de compresión? ¿Son efectivas? ¿Has notado mejoras al usarlas? ¿Qué marca usas? Déjanos un comentario, queremos conocer tus experiencias.

1 comentario:

  1. Hola una informacion interesante ahora que se habla y se a puesto tan de moda la ropa compresiva aunque tambien existe ropa de otros materiales tecnicos muy eficaces se de una pagina nueva se llama www.Wuasa.es que en breve va a vender ropa tecnica muy bien de precio

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