jueves, 17 de septiembre de 2015

¿A que huele el Maratón? Anécdotas Maratonistas

De entre todas las ideas que me han ido surgiendo durante el verano, suelo terminar escribiendo sobre aquellas que me abordan a la hora de correr. Sin duda este tipo de ideas suelen ser las más originales, especiales y auténticas. Correr es algo inspirador.

Hoy me gustaría hablaros sobre una pregunta que, a simple vista, podría tener una respuesta sencilla: ¿a que huele el maratón? Pues a sudor, a bebida isotónica, a asfalto recalentado, a la ciudad donde estemos corriendo, a plátano y geles, etc.

También podemos darle una respuesta más bohemia y cursi para decir que un maratón huele a sueños, a esperanzas, a ilusiones y metas por conseguir, etc. Con esta última respuesta sólo conseguiremos sonsacar una sonrisa de autosuficiencia de nuestros interlocutores...ahorrárosla.

Por supuesto, a este tipo de cosas puede oler un maratón pero en mi caso, me gustaría contaros el olor peculiar que me llevo de una maratón en concreto: la XXX Maratón de Sevilla. En ella no sólo me lo pasé pipa corriendo, sino que hubo otro corredor que tuvo un "bonito detalle conmigo".


Allá por el kilómetro 7-12 más o menos, básicamente cuando la maratón discurre por la zona de Triana estaba yo corriendo tranquilamente disfrutando del ambiente que me rodeaba. La gente coreaba a los corredores y las calles amanecían bajo el compás de sus zancadas.

Hacía ya bastante que habíamos dejado atrás los cajones de salida y el ritmo de carrera era constante, cada vez más fino y cómodo. Como suelo hacer en las carreras, buscaba pequeños objetivos a través de los corredores que tenía en mi horizonte. Les alcanzaba y si su ritmo me parecía bueno, me quedaba a cierta distancia de seguridad convirtiéndolo en mi liebre personal.

En uno de mis intentos de búsqueda, localicé a un señor con camiseta de Portugal al que varias personas con carteles animaron durante nuestro encuentro. Iba a un ritmo cómodo aunque parecía algo fatigado, como si algo le pesase por dentro. Sin embargo, ví en él una buena liebre.

Durante un par de minutos le seguí a unos 3-5 metros de distancia. Con el paso del tiempo su cadencia se volvió algo errática, como si le costase avanzar. Movía la cadera de forma extraña de un lado a otro perdiendo calidad a la hora de correr y de pronto...entendí el porqué.

¿A qué huele la maratón? Pues la maratón huele al "peo" que se tiró este señor maratonista. Si si, un peo. Pero no de esos normales que no huelen, no. Se tiró uno que dejó un reguero de olor a mierda que se me metió por las fosas nasales y me acompañó durante casi un kilómetro. Se podía decir que estaba mascándolo. Y para colmo, el peo no fue sutil o suave no, fue una sonora y estruendosa ventosidad que se escuchó en toda la calle.

Pero lo peor vino después. Este corredor veterano y portugués, después de peerse prácticamente "in my face" salió escopetado tras dejar atrás la molestia que probablemente le venía acuciando durante tanto tiempo. Tal fue su alivio que al poco tiempo lo perdí en el horizonte dejando de ser mi pestilente liebre personal. El "pavo" se tuvo que quedar agusto...

Y esto es todo amigos. Esta es una de las muchas anécdotas o peculiaridades que pueden ocurrirte durante la maratón. En 42 kilómetros y 195 metros se te puede acumular ácido láctico que, sumado a lo que hayas comido puede generarte gases que deberás expulsar. Pero sinceramente...se agradecería que por mucho que estés corriendo y compitiendo...no dejaras atrás los buenos modales.

En fin, ¿a que huele la maratón? Pues huele a todas las cosas buenas y malas que se te puedan ocurrir. Si algún maratonista tiene el estómago suelto...tu maratón probablemente podrá oler a huevos podridos. De ahí que se recomiende ir al baño antes de una maratón.

Moraleja: búscate una liebre que te quiera, que te tenga contento en las carreras. Espero que os haya gustado la entrada y que os haya sacado una sonrisa, a mi no me hizo mucha gracia en su momento pero ahora me resulta...anecdótico.

Si te gustó recuerda compartir la historia con otros corredores y, por supuesto, me gustaría conocer tu opinión/experiencias ¿a qué crees que huele la maratón? ¿te ha ocurrido alguna anécdota peculiar que quieras compartir? ¿qué opinas del señor pedorro?

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