jueves, 19 de noviembre de 2015

5 Consejos de Higiene para los Pies del Corredor

Cuando sales a correr todo tu cuerpo se pone en marcha. La respiración se acelera, el corazón late más fuerte, todo tu sistema osteomuscular se pone en acción. Todo tu cuerpo está en armonía. Sin embargo, los dos responsables de soportar el peso de la actividad, están dándolo todo por ti. Son tus pies y los pobrecitos...sufren con cada zancada.

Es por ello que hoy queremos regalarle a vuestros pinreles esta entrada. Presta mucha atención y aplícate al cuento. Hay que mimar mucho a nuestros queridos pies y saber cuidarlos en el día a día, si queremos que estén al 100% en los entrenamientos y en las carreras populares:


CONSEJO 1. UNOS PIES HIDRATADOS, UNOS PIES SALUDABLES:

Al igual que nos ponemos crema hidratante en la cara o en las manos, al ser zonas muy expuestas, en los corredores también se recomienda aplicarla en los pies. La hidratación es muy importante ya que permite a la piel: tener una mayor elasticidad, soportar mejor los impactos, recuperarse con mayor facilidad e incluso evitar las molestas ampollas que tanto nos fastidian.

Después de cada entrenamiento, con los pies limpitos, aplica una buena dosis de tu hidratante favorita y aprovecha para masajear a tus doloridos amigos. La sensación será muy agradable, te aportará frescor y además, notarás una gran mejoría en poco tiempo.


CONSEJO 2. SECAR, SECAR Y SECAR:

Este consejo va en relación al anterior pero dicta todo lo contrario. En esta ocasión debes evitar que tus pies estén excesivamente "mojados", que no hidratados. Unos pies sudados, dentro de calcetines sucios, las típicas zapatillas mojadas de la piscina o incluso salir de la ducha sin dejar tus pies sequitos te supondrá un disgusto tarde o temprano.

Por un lado, los pies mojados suelen impedir la buena adherencia al calzado o al suelo (si vas descalzo) y para colmo se convierte en un excelente "pegamento" gracias a la capacidad de adherencia del agua, para que se te peguen toda clase de restos desagradables.

Por otro lado si sales de la ducha y no te secas bien los pies, dejas agua en los espacios entre los dedos, provocándote pequeñas excoriaciones y de paso, volviendo a convertir tus pies en un perfecto pegamento para que se te adhiera toda la mierda ambiental.

Por último el sudor, los calcetines sucios y sudados son un excelente caldo de cultivo para multitud de bichitos que están deseando acceder a tus pinreles y quedarse a vivir en ellos un tiempecito. No permitas ocupas en tu cuerpo y trata de usar calcetines limpios, especiales para correr y que sean transpirables, que absorban la humedad, etc. Dale un capricho a tus pies.


CONSEJO 3. CORTA, CUIDA Y VIGILA LAS UÑAS:

Las uñas son uno de los anejos cutáneos más menospreciados pese a que en corredores, suelen verse afectadas con normalidad. Todos conocemos las famosas uñas encarnadas, o la "uña negra del corredor" o la uña que se arranca completamente.

Lo creas o no, con cada impacto, con cada zancada no sólo tus pies están sufriendo, también lo hacen tus uñas: el "parachoques podológico". En ellas no sólo se puede producir una patología vascular/traumática acumulándose sangre en su interior (uña negra) o creciendo de forma errónea (uña encarnada), sino que también puede ser un fantástico nicho para los hongos.

En primer lugar, evita correr o llevar las uñas largas. Debes mantenerlas recortadas (en su justa medida, sin colarte) y en el caso de que sufran algún tipo de impacto extraño, rotura o salgan en una posición inadecuada, déjate de gilipoyeces tonterías y ve a un podólogo.

En segundo lugar, si las uñas empiezan a oler raro, se te caen o son más frágiles de lo normal, adquieren una coloración extraña...quizás deberías plantearte ir al médico o al podólogo antes de que vaya a peor. Los hongos son muy difíciles de combatir, mucho más que las bacterias. Aunque suelen dar una clínica más "leve" pueden dar infecciones de semanas o de meses.

Como último consejo. A los corredores les suele salir una capa de piel endurecida, de color blancuzco justo por delante de la uña. Es el fruto de los impactos repetidos y si puedes evitar quitarlo...hazlo. El cuerpo, la piel ha generado esa "capa extra" por un motivo.


CONSEJO 4. VISTE A TUS PIES COMO SE MERECEN:

Por descontado queda que debéis compraros un par de calcetines decentes y de calidad para salir a correr. Hacedme caso...yo pensaba que con los calcetines baratos del "decathlon" de 3 pares a 3,95 iba genial y con el tiempo, he descubierto que vale la pena invertir en un par de calcetines técnicos. De verdad, se nota mucho la diferencia y la calidad.

Sin embargo, hablemos de las zapatillas. Todos conocemos el dichoso "pronador, supinador, neutro" así como las técnicas necesarias para determinar que tipo de zapatillas le bien bien a nuestra biomecánica. Pues bien, ¿Qué zapatilla le sientan bien a tus pies?

Las zapatillas que te compres deben ajustarse adecuadamente a todo el contorno de tu aparato podológico, resultarte cómodas, agradables. En la parte frontal, debes evitar que los dedos de los pies rocen con la zapatilla, déjales un pequeño margen de un par de milímetros. Recuerda que al correr, los pies se hinchan, que las uñas y los dedos deben ir "al viento".

Si es posible, intenta ir a comprarte las zapatillas y probártelas por la tarde o después de un entrenamiento. También debes tener en cuenta que las zapatillas "dan de si" con el paso del tiempo. Lo importante es encontrar unas zapatillas adecuadas para tu biomecánica y para tus pies. Que reúnan las características necesarias, para hacerlas 100% cómodas.


 CONSEJO 5. AMPOLLAS. EN LA LISTA NEGRA DE LOS PIES:

Las ampollas no son más que una acumulación de líquido intersticial entre las capas de la piel, que se producen como consecuencia de rozaduras (como si fuera una quemadura), de arrugas en los calcetines, de traumas durante el entrenamiento, etc. Y son un coñazo.

Existen muchísimos remedios caseros para librarse de ellas. Por supuesto, seguir corriendo con ampollas...no es una opción. No porque no puedas anteponerte al dolor o molestia, sino porque ello puede generarte que cambies tu forma de correr e incluso que lo hagas mal. Por tanto...abstente de correr con ampollas, es una tontería.

Lo típico que suele hacerse es pincharlas con una aguja estéril, aplicar presión y dejar que salga el líquido. Ni se te ocurra quitar la capa de piel que queda, ya se desprenderá solita. Espero que durante el proceso...también desinfectes adecuadamente la zona y que de paso, lleves a cabo más aún si cabe los consejos que anteriormente os hemos explicado.


En el caso de ampollas complicadas o graves (como las que me salieron en los 101 de Ronda), quizás debas plantearte ir a tu médico de atención primaria o a un podólogo. Llegados a este punto os comento que, sino llega a ser por la médica que me atendió al llegar a Sevilla tras los 101...mis pies no serían los mismos. Me seccionó parte de la planta de los pies con un bonito bisturí y después estuve varios días con curas, vendajes, etc. Mucho cuidado.

Hasta aquí los consejos. Espero que os hayan sido de utilidad que los pongáis en práctica y, especialmente, espero que compartáis esta útil entrada con el mundo. Muchos de nosotros no le prestamos atención al cuidado de los pies, y es importantísimo.

Comparte la entrada y déjanos tu opinión o tus consejos. ¿Aplicas alguna de estas recomendaciones en tu día a día? ¿Tienes algún otro consejo que nos pueda ser de utilidad? ¿Tienes alguna duda sobre el cuidado e higiene de los pies? Coméntanos.

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