martes, 10 de enero de 2017

Crónica y Análisis de la XXV Ruta Carlos III.

El 8 de Enero de 2017 se celebró en las localidades de La Luisiana, Campillo, Cañada los Rosales y Écija la XXV edición de la Ruta Carlos III. Una prueba veterana en el calendario de carreras, y que cada año cuenta con más afluencia y con más potencial.

Por primera vez decidí apuntarme y disfrutar de esta prueba. Llegamos sobre las 10 de la mañana y fuimos a recoger el dorsal en el Pabellón Deportivo de La Luisiana (salida del evento). La zona estaba perfectamente preparada para facilitar la recogida, hacerlo de forma rápida y sin esperar colas. Además, había una gran cantidad de voluntarios moviéndose de un lado a otro.

Durante el tiempo de espera, pude comprobar que había una inmensa cantidad de corredores experimentados, muchos veteranos y una escasa cantidad de mujeres. Un colectivo más típico de las populares de hace una década, que del actual boom del running. 


Además, prestando atención a las conversaciones ajenas de muchos, pude intuir que esta prueba serviría (nos serviría) a una gran cantidad de nosotros como entrenamiento para la Maratón de Sevilla. Sin dudas, una forma de afrontar una tirada larga en "compañía".

A las 11 y con total puntualidad, se dió inicio a la carrera. Los más de 1.400 corredores echamos a correr por las calles de La Luisiana, siendo animados por muchos de los habitantes del municipio. El ambiente era excelente, el tiempo inmejorable y la organización, impecable.

En cuanto a detalles de la carrera, comentar que el recorrido es mayoritariamente plano, muy plano. Existe un pequeño desnivel a mitad de carrera que no supone demasiada dificultad, y un gran desnivel negativo al final que pica bastante en las piernas, pero que vale la pena.

Los avituallamientos bastante buenos. Gran cantidad de voluntarios animando, ofreciendo gajos de naranja y agua a los corredores. Llegados a este punto eché en falta por parte de la organización ofrecer también bebida isotónica. Sé que es un sobrecoste a afrontar, pero personalmente me sabe mejor que meterme una naranja en la boca y ponerme a chuparla.

También me gustaría resaltar algo que me molestó respecto a los avituallamientos: la falta de papeleras. Entiendo que una vez que todos los corredores hubieron pasado, los voluntarios irían recogiendo una por una las cientos de botellas de agua que estaban tiradas a ambos lados del recorrido. Pero también intuyo que no todas las botellas se recogerían (algunas se lanzan más lejos, otras están tiradas a cientos de metros del avituallamiento donde no llegan los voluntarios, etc). Es por ello que habría que habilitar contenedores o bolsas tras cada avituallamiento.

De otra forma, no sólo estamos echando mierda al medio natural si no que estamos creando una mala imagen de los corredores y de la propia Ruta Carlos III. En Campillo por ejemplo, llegué a ver a una señora recogiendo dos botellas de agua que estaban frente a su casa, yendo a tirarlas con cara de asco y echar una mirada asesina a los corredores...¿no podemos evitar esto?

Otra de las quejas habituales de los corredores (con la cual no estoy de acuerdo), es la gran cantidad de rectas interminables del recorrido. Es cierto que había un par de tramos verdaderamente "rectos e interminables" pero...¿y qué? Son 25 kilómetros, ¿que más te da que sean rectos, que tengan curvas o que sean entretenidos...?

En cuanto a lo que más me gustó del evento: que la organización marcase todos y cada uno de los kilómetros en el suelo, el calor de la gente de Écija animando en las calles y la gran labor por parte de voluntarios y organizadores para que todo saliese estupendamente. Geniales.


Además, toda la carrera vale aún más la pena cuando llegas a cierta parte del recorrido y ves toda Écija en el horizonte, a tus pies. Es una vista impresionante que te pone los pelos de punta, que te saca una sonrisa de oreja a oreja y que te hace disfrutar como un chiquillo de correr.

La llegada a meta, espectacular. Cientos de personas formando un pasillo y aplaudiendo a los corredores. Varios arcos de meta, speaker, varios voluntarios chequeando los dorsales para registrar el tiempo, etc. Se nota que llevan varios años organizándola.

La bolsa del corredor: magistral. Un pedazo de bocadillo, dos botellitas de coca cola, una botella de agua, dos naranjas, dos pastelitos, la camiseta de la prueba (muy chula) y un precioso trofeo plateado para recordar los 25,850 kms recorridos. Han sido 19 euros bien invertidos. 


El último punto negativo que desearía resaltar es el de los servicios y las duchas. Sé que la organización ha hecho un grandísimo esfuerzo por satisfacer a los corredores en este aspecto. Sin embargo, hubo problemas en los servicios en La Luisiana (gran cantidad de corredores, baños atascados, los propios corredores dejando las instalaciones sucias...).

También hubo problemas en Écija donde se habilitaron las duchas del Pabellón Deportivo y de la piscina cubierta. Sin embargo, debido a la gran cantidad de personas usando varias duchas al mismo tiempo...no había presión para que saliese el agua.

Para colmo, muchos corredores decidimos meternos en la piscina cubierta de Écija...algunos de ellos sin nisiquiera tomarse la molestia de ducharse antes, de quitarse el sudor y la porquería. Es por ello que el agua de la piscina estaba turbia y algo...espesa.

Además, me supo muy mal el "marrón" que se tuvieron que comerse los pobres monitores de natación estando pendientes de todos nosotros o tratando de advertirnos (sin muchos resultados) de que no podíamos cambiarnos, andar con las zapatillas o ensuciar en la zona de los alrededores de la piscina. No quiero ni pensar cómo quedó la instalación tras la carrera...

Por último y a nivel personal, más allá de todos estos pequeños detalles, disfruté muchísimo de este evento. Me dió la oportunidad de reconectar con un auténtico ambiente deportivo, alejado de la superficialidad del "running". Además, el recorrido es una maravilla, el trato y la atención de los voluntarios excelente y la calidad de la prueba sobresaliente.

Gracias a la Ruta Carlos III y a la motivación que me produjo, pude terminar la carrera en 2 horas 10 minutos y 40 segundos. Además, obtuve mi tercer mejor tiempo en Media Maratón con 1 hora 44 minutos y 30 segundos. Literalmente volé y disfruté muchísimo corriendo.



LO MEJOR DE LA CARRERA:
  • Recorrido prácticamente llano y con pocas variaciones del trazado.
  • Gran animación por parte de los habitantes de los municipios por donde pasa.
  • Amplio equipo de voluntarios implicados y ayudando a que todo vaya bien.
  • Bicicletas dispuestas para estar pendientes de los corredores. 
  • Buena organización, especialmente en recogida de dorsales y llegada a meta.
  • Relación calidad-precio imbatible.
  • Bolsa del corredor muy completa, incluyendo trofeo para los que acaben.
  • Buen ambiente y gran mayoría de corredores experimentados.
  • Kilometraje señalizado en el suelo.

A MEJORAR DE LA CARRERA:
  • Avituallamientos más respetuosos con el medio ambiente.
  • Añadir bebida isotónica (en vasos de plástico) a los avituallamientos.
  • Solucionar el tema de los baños en el pabellón de la Luisiana.
  • Resolver el tema de las duchas al final de la carrera.
  • Disponer la piscina cubierta, pero hacer que los corredores cumplan las medidas de higiene y no dejar solos a los pobres monitores de natación.
 
Desde MedRunning agradecer a los que han hecho posible esta XXV edición, y hacerles saber que pueden contar conmigo para el año que viene. Espero que se mejoren estos pequeños detalles. A los lectores: espero que la entrada os haya resultado útil y que si alguna vez habéis corrido esta prueba, me dejéis un comentario con vuestra opinión. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario