sábado, 11 de marzo de 2017

Excusas para no correr. Estoy gordo.

Hace mucho frío. No estoy motivado. Hoy no es mi día. Nadie me anima. No tengo tiempo. No tengo dinero para unas zapatillas. Es muy temprano. Son muchos kilómetros. Excusas, excusas y mil excusas que nos ponemos cada día para no salir a correr, para no ser felices.

Mantras que se repiten en nuestras cabezas y que nos impiden alcanzar nuestras metas, estar más saludables y disfrutar de las ventajas de este bendito deporte. Hoy de forma breve queremos hablarte sobre una de las excusas más comunes para no correr: la excusa de "estoy gordo".


Por supuesto, no se puede generalizar. No es lo mismo una persona con sobrepeso, que una con obesidad. No es lo mismo una persona que sólo sufre de esta enfermedad, que aquella que tiene otras concomitancias y comorbilidades asociadas. No es lo mismo.

Sin embargo, debes tener en cuenta que correr es una actividad ligeramente más intensa que caminar rápido. Debes tener en cuenta que correr, es una de las actividades cardiovasculares más seguras, saludables y fáciles de realizar. Debes tener en cuenta, que correr...te hace bien.

Cuando tienes unos kilitos de más, tu motivación para hacer deporte fluctúa entre el quiero, y el no puedo. Esos kilos extras que machacan tus articulaciones, que afectan a tu respiración o a los latidos de tu corazón, esa autoestima mermada y herida, que te incomoda.

Sentimientos, pensamientos y acciones que determinan que te alejes de una vida saludable...como la que implica salir a correr. Pero quiero que sepas algo: ¡son excusas!. Si te gusta correr, si te hace bien y si disfrutas con ello...¿no es eso lo más importante?


Además debes tener algo muy claro: estar gordo (si, llamemos a las cosas por su nombre, sin tabúes), no es bueno. Déjate de tonterías tipo "fofysano" y otras gilipoyeces por el estilo. El cuerpo humano tiene unas condiciones fisiológicas normales, y el sobrepeso o la obesidad, no forman parte de ellas. Es un estado patológico con el que nadie debería sentirse 100 % cómodo.

Y sé que no es fácil perder peso. Sé que algunos nacemos con las "curvas de serie", o que nos cuesta la propia vida adelgazar. Déjame decirte que yo mismo he necesitado años, ¡años! para conseguir un metabolismo más o menos estable y un peso dentro de los márgenes normales.

No es fácil, claro que no lo es. Pero las cosas buenas en este mundo, nunca son fáciles. Además, tienes en tu mano todos los medios para conseguir salir adelante, mejorar, y estar más sano. El ejercicio físico, la dieta saludable, la motivación, son parte de la solución.

Al principio, te costará. Evidentemente, correr con sobrepeso es más difícil que estando normal. Te cansas más rápido, corres menos tiempo y menos distancia, tienes que lidiar con un cuerpo que probablemente no te gusta, con la verguenza o con la desmotivación.

Así que, si quieres dejar de ser parte del problema y comenzar a ser parte de la solución, déjame ayudarte. Déjame decirte que salir a correr, no es milagroso, no te quitará esos kilos de más de sopetón o de forma mágica en poco tiempo. Requiere dedicación y tiempo.


Pero deja de ponerte excusas a ti mismo y sal a correr. Plántate las zapatillas de deporte, la primera camiseta cómoda deportiva que tengas, los auriculares con músiquita y sal a la calle. Comienza a caminar, comienza a calentar y comienza a mejorar. Deja las excusas.

Para terminar, me gustaría daros unos pequeños tips para superar estas excusas. Son trucos que he ido aplicando yo mismo a lo largo de mi vida, cuando estaba gordo o cuando sufría de sobrepeso. Tips que a día de hoy, sigo utilizando y que me motivan a salir a correr. Ahí van:

  1. Memoriza esto: el sobrepeso, no es bueno. La obesidad, no es buena. Punto.
  2. El primer día, es terrible. El segundo, un coñazo. El tercero... ¿mejor?.
  3. El ejercicio físico no sirve de nada si no lo acompañas de una dieta saludable.
  4. La mayoría de la población (aún con sobrepeso) puede correr si quiere.
  5. Empieza de menos a más, por tiempo o por distancia. Tú decides.
  6. Correr mejora la salud y libera sustancias que te harán ser más feliz.
  7. Te sentirás mejor después de correr, que después de no hacer nada.
  8. Anota tus progresos, tus motivaciones y tus sensaciones.
  9. Nunca, jamás, dejes de correr por verguenza a lo que piensen otros.
  10. Por último: estar gordo es temporal, estar sano, es una forma de vida.

Espero que la entrada os haya gustado, os haya motivado y os sea de utilidad. Si es así, no dudes en compartirla o en dejarnos un comentario con tu experiencia. ¿Alguna vez te has puesto esta excusa? ¿Cómo conseguiste superarla? ¿Qué hiciste?

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