martes, 17 de enero de 2017

Correr por Nápoles: es una maravilla.

Hace unos meses, escribí una entrada donde definía el acto de correr en Nápoles como una "puta locura". Ha llovido mucho desde entonces y, aunque sigo pensando que correr por el centro de esta ciudad es un auténtico horror, he descubierto mis pequeños paraisos para correr.

Ya he hablado sobre el Bosque de Capodimonte y sobre el Lungomare. Si no lo he hecho, lo haré. Sin embargo hoy me gustaría contaros una de las tiradas largas más duras y más bonitas de mi vida. De esas que se te quedan grabadas en la mente para siempre.

La situación climatológica actualmente en Nápoles, no es buena. La ciudad está sufriendo una de las peores olas de frío en los últimos 30 años. Para colmo, se le suma el viento y la lluvia. Es por eso que antes de jugarmela, decidí mirar primero la previsión meteorológica.

Eran las 9 de la mañana y según la información recabada, tendría de margen hasta la 13:30 más o menos para poder hacerme unos 20 tantos kilómetros. Pese al frío, decidí usar calzonas en vez de mallas. Cuando se trata de larga distancia, siempre es preferible ir cómodo.

Dejé mi hogar a las 10:15 y empecé a correr nada más cruzar el rellano del portal. O empezaba a correr desde el momento cero, o me congelaría. El descenso fue rápido, discurriendo por el centro de Nápoles (sombrío, aunque bellísimo para pasear). En total, unos 4 kilómetros desde mi piso hasta el inicio del paseo marítimo. El tiempo justo para ir calentando motores.

El objetivo era claro: realizar una buena suma de kilómetros, sin pausa pero sin prisa. Haría las paradas que hicieran falta, disfrutaría de las vistas y trataría de mantenerme en buenas condiciones en todo momento. A estas alturas, el trabajo maratoniano está casi hecho.

La primera parada fue en Vía Posilipo, en un mirador que se encuentra durante su transcurso. Muy cerca había una pequeña tiendecita donde, por 1´20 euros pude hacerme con una pequeña botella de Gatorade. Por supuesto, la parada también incluía sesión de fotografía.


Tras hacer esta pequeña parada y con unos 10 kilómetros realizados, tocaba seguir corriendo. El objetivo del día era llegar hasta la zona de Marechiaro (mar claro), uno de los parajes más alabados por los napolitanos y que tantísima curiosidad me despertaba.

Como podéis observar en la foto, el volcán Vesubio está nevado en su cumbre. De la misma forma, las montañas que están a sus laterales están totalmente nevadas. Cuando os digo que en Nápoles ahora mismo hace frío, es que hace verdaderamente frío.

Proseguí el rumbo guiándome por la costa y por aplicación "Strava". A poco menos de un kilómetro y medio, volví a encontrar otra sorpresa. El Mausoleo Schillizi. Una obra fúnebre dedicada a los caídos en la Primera Guerra Mundial en Nápoles. Un lugar místico.

He de confesaros que me dió algo de miedo entrar en el recinto. El mausoleo es impresionante de ver y también impone un respeto fantasmal. Decidí darle una vuelta rápida para no enfriarme física y psicológicamente. Las estatuas egipcias, la decadencia arquitectónica...que miedo.


Tras dejar este tétrico aunque bello lugar, decidí seguir corriendo un poco más. Me hubiera gustado llegar hasta el Área Marina protegida de Gaiola...pero al no saber si había que pagar algo por entrar, si estaría abierto y sobre todo...la amenaza de lluvia en el horizonte, me controle.

Tras casi 14 kilómetros corriendo, varios cientos de metros cuesta abajo y el cuerpo entumecido, conseguí llegar a una de las zonas más bonitas de Nápoles: Marechiaro. Paré el crono de Strava y disfruté durante un rato de la sensación de cansancio y de la belleza del panorama.


Una vez más, respiré hondo y emprendí la vuelta a casa. Esta vez con las piernas adormecidas, con bastante más frío y con el cielo amenazando lluvia inminente. Sin embargo había logrado mi objetivo: llegar al punto estipulado y hacerlo sin sentir demasiado cansancio.

La vuelta se tornó aún más dura. Comenzó a soplar el viento con fuerza, empezó a llover y el frío se acrecentó. Como es normal, el cortavientos de la maratón de Sevilla y mis calzonas...no servían de mucho. Sólo el calor corporal del ejercicio mantenía la temperatura a ralla.

Poco a poco pude volver a disfrutar del horizonte napolitano. El mar abierto y en el horizonte el imponente volcán vesubiano. La grandísima Capri, solitaria entre las aguas y las montañas blancas a sus espaldas. El cielo encapotado, con la estela gris de la lluvia cayendo al mar.

Realmente estaba siendo una tirada larga durisima y a la par, impresionantemente bella. Tras conseguir llegar al centro de Nápoles empapado, con todas las fotos que tenía que hacer en el móvil y con la satisfacción de haber realizados unos 24 kilómetros, acabé mi tirada larga.


Es cierto, una vez más, que correr por el centro de Nápoles es prácticamente imposible. Sin embargo, la ciudad y la región que abarca ofrece un sinfín de oportunidades a los corredores, especialmente a los de larga distancia. Los parajes, las vistas y los lugares increíbles que puedes visitar mientras practicas deporte, son incontables. Es un deleite para la vista y para el corazón.

La última tirada larga que hice con tanta dureza, fue en mi pueblo. Fue un día en el que me llovío a mares, donde me estaba preparando mi primera maratón y donde el paisaje era gris, aburrido, cerrado, monótono. Sin embargo, en Nápoles he sufrido, pero he disfrutado.

Espero que esta historia os haya gustado. Sigo entrenando como un jabato para la Maratón de Sevilla y, si los trámites administrativos que te exigen no me lo impiden, estaré presente el 19 de Febrero para dar lo mejor de mi en las calles de mi ciudad.

Será una maratón especial, mi octava maratón. Una prueba que habré entrenado en un gran porcentaje de días en el extranjero. Un evento que habré preparado con cariño y con dificultades en una ciudad extraña, en unos recorridos duros, y en unas circunstancias especiales.

Seguimos entrenando. Seguimos luchando. Seguimos corriendo. Si os ha gustado la historia, no dudes en dejarme tu comentario o en compartirla con otros corredores. Si quieres ver más fotos bonitas de Nápoles, te invito a echarle un ojo a ESTE lugar. Un saludo corredores.

martes, 10 de enero de 2017

Crónica y Análisis de la XXV Ruta Carlos III.

El 8 de Enero de 2017 se celebró en las localidades de La Luisiana, Campillo, Cañada los Rosales y Écija la XXV edición de la Ruta Carlos III. Una prueba veterana en el calendario de carreras, y que cada año cuenta con más afluencia y con más potencial.

Por primera vez decidí apuntarme y disfrutar de esta prueba. Llegamos sobre las 10 de la mañana y fuimos a recoger el dorsal en el Pabellón Deportivo de La Luisiana (salida del evento). La zona estaba perfectamente preparada para facilitar la recogida, hacerlo de forma rápida y sin esperar colas. Además, había una gran cantidad de voluntarios moviéndose de un lado a otro.

Durante el tiempo de espera, pude comprobar que había una inmensa cantidad de corredores experimentados, muchos veteranos y una escasa cantidad de mujeres. Un colectivo más típico de las populares de hace una década, que del actual boom del running. 


Además, prestando atención a las conversaciones ajenas de muchos, pude intuir que esta prueba serviría (nos serviría) a una gran cantidad de nosotros como entrenamiento para la Maratón de Sevilla. Sin dudas, una forma de afrontar una tirada larga en "compañía".

A las 11 y con total puntualidad, se dió inicio a la carrera. Los más de 1.400 corredores echamos a correr por las calles de La Luisiana, siendo animados por muchos de los habitantes del municipio. El ambiente era excelente, el tiempo inmejorable y la organización, impecable.

En cuanto a detalles de la carrera, comentar que el recorrido es mayoritariamente plano, muy plano. Existe un pequeño desnivel a mitad de carrera que no supone demasiada dificultad, y un gran desnivel negativo al final que pica bastante en las piernas, pero que vale la pena.

Los avituallamientos bastante buenos. Gran cantidad de voluntarios animando, ofreciendo gajos de naranja y agua a los corredores. Llegados a este punto eché en falta por parte de la organización ofrecer también bebida isotónica. Sé que es un sobrecoste a afrontar, pero personalmente me sabe mejor que meterme una naranja en la boca y ponerme a chuparla.

También me gustaría resaltar algo que me molestó respecto a los avituallamientos: la falta de papeleras. Entiendo que una vez que todos los corredores hubieron pasado, los voluntarios irían recogiendo una por una las cientos de botellas de agua que estaban tiradas a ambos lados del recorrido. Pero también intuyo que no todas las botellas se recogerían (algunas se lanzan más lejos, otras están tiradas a cientos de metros del avituallamiento donde no llegan los voluntarios, etc). Es por ello que habría que habilitar contenedores o bolsas tras cada avituallamiento.

De otra forma, no sólo estamos echando mierda al medio natural si no que estamos creando una mala imagen de los corredores y de la propia Ruta Carlos III. En Campillo por ejemplo, llegué a ver a una señora recogiendo dos botellas de agua que estaban frente a su casa, yendo a tirarlas con cara de asco y echar una mirada asesina a los corredores...¿no podemos evitar esto?

Otra de las quejas habituales de los corredores (con la cual no estoy de acuerdo), es la gran cantidad de rectas interminables del recorrido. Es cierto que había un par de tramos verdaderamente "rectos e interminables" pero...¿y qué? Son 25 kilómetros, ¿que más te da que sean rectos, que tengan curvas o que sean entretenidos...?

En cuanto a lo que más me gustó del evento: que la organización marcase todos y cada uno de los kilómetros en el suelo, el calor de la gente de Écija animando en las calles y la gran labor por parte de voluntarios y organizadores para que todo saliese estupendamente. Geniales.


Además, toda la carrera vale aún más la pena cuando llegas a cierta parte del recorrido y ves toda Écija en el horizonte, a tus pies. Es una vista impresionante que te pone los pelos de punta, que te saca una sonrisa de oreja a oreja y que te hace disfrutar como un chiquillo de correr.

La llegada a meta, espectacular. Cientos de personas formando un pasillo y aplaudiendo a los corredores. Varios arcos de meta, speaker, varios voluntarios chequeando los dorsales para registrar el tiempo, etc. Se nota que llevan varios años organizándola.

La bolsa del corredor: magistral. Un pedazo de bocadillo, dos botellitas de coca cola, una botella de agua, dos naranjas, dos pastelitos, la camiseta de la prueba (muy chula) y un precioso trofeo plateado para recordar los 25,850 kms recorridos. Han sido 19 euros bien invertidos. 


El último punto negativo que desearía resaltar es el de los servicios y las duchas. Sé que la organización ha hecho un grandísimo esfuerzo por satisfacer a los corredores en este aspecto. Sin embargo, hubo problemas en los servicios en La Luisiana (gran cantidad de corredores, baños atascados, los propios corredores dejando las instalaciones sucias...).

También hubo problemas en Écija donde se habilitaron las duchas del Pabellón Deportivo y de la piscina cubierta. Sin embargo, debido a la gran cantidad de personas usando varias duchas al mismo tiempo...no había presión para que saliese el agua.

Para colmo, muchos corredores decidimos meternos en la piscina cubierta de Écija...algunos de ellos sin nisiquiera tomarse la molestia de ducharse antes, de quitarse el sudor y la porquería. Es por ello que el agua de la piscina estaba turbia y algo...espesa.

Además, me supo muy mal el "marrón" que se tuvieron que comerse los pobres monitores de natación estando pendientes de todos nosotros o tratando de advertirnos (sin muchos resultados) de que no podíamos cambiarnos, andar con las zapatillas o ensuciar en la zona de los alrededores de la piscina. No quiero ni pensar cómo quedó la instalación tras la carrera...

Por último y a nivel personal, más allá de todos estos pequeños detalles, disfruté muchísimo de este evento. Me dió la oportunidad de reconectar con un auténtico ambiente deportivo, alejado de la superficialidad del "running". Además, el recorrido es una maravilla, el trato y la atención de los voluntarios excelente y la calidad de la prueba sobresaliente.

Gracias a la Ruta Carlos III y a la motivación que me produjo, pude terminar la carrera en 2 horas 10 minutos y 40 segundos. Además, obtuve mi tercer mejor tiempo en Media Maratón con 1 hora 44 minutos y 30 segundos. Literalmente volé y disfruté muchísimo corriendo.



LO MEJOR DE LA CARRERA:
  • Recorrido prácticamente llano y con pocas variaciones del trazado.
  • Gran animación por parte de los habitantes de los municipios por donde pasa.
  • Amplio equipo de voluntarios implicados y ayudando a que todo vaya bien.
  • Bicicletas dispuestas para estar pendientes de los corredores. 
  • Buena organización, especialmente en recogida de dorsales y llegada a meta.
  • Relación calidad-precio imbatible.
  • Bolsa del corredor muy completa, incluyendo trofeo para los que acaben.
  • Buen ambiente y gran mayoría de corredores experimentados.
  • Kilometraje señalizado en el suelo.

A MEJORAR DE LA CARRERA:
  • Avituallamientos más respetuosos con el medio ambiente.
  • Añadir bebida isotónica (en vasos de plástico) a los avituallamientos.
  • Solucionar el tema de los baños en el pabellón de la Luisiana.
  • Resolver el tema de las duchas al final de la carrera.
  • Disponer la piscina cubierta, pero hacer que los corredores cumplan las medidas de higiene y no dejar solos a los pobres monitores de natación.
 
Desde MedRunning agradecer a los que han hecho posible esta XXV edición, y hacerles saber que pueden contar conmigo para el año que viene. Espero que se mejoren estos pequeños detalles. A los lectores: espero que la entrada os haya resultado útil y que si alguna vez habéis corrido esta prueba, me dejéis un comentario con vuestra opinión. 

domingo, 1 de enero de 2017

San Silvestre de Coria del Río VS Utrera 2016

¡Feliz 2017! Empezamos fuerte el año, haciendo una minicrónica y una crítica a las dos únicas San Silvestres alternativas a las de Sevilla. Por un lado, la "sansil" de Coria del Río en horario de mañana y por otro lado, la primera edición de la sansil de Utrera, por la tarde.

En cuanto a Coria del Río, ya es un municipio habitual en mi vida. Desde que corrí el Trail y la media maratón que se celebran en esta localidad...forma parte de esos sitios "molones" de Sevilla provincia donde debes ir a correr. Además, suelen ofrecer una buena calidad en sus carreras.

Llegamos a Coria a eso de las 11. Aparcamos sin muchos problemas en una explanada junto al paseo marítimo y nos dirigimos al pequeño stand montado para repartir los dorsales. El precio de inscripción era de 3 euros que se pagaban en el momento de retirada.


En teoría el recorrido sería de 8 kilómetros por los alrededores y centro de Coria. A las 12:10 un señor dió la salida y los escasos 40 o 50 corredores que habiamos echamos a correr detrás de una furgoneta con música reaggeton a todo trapo. La comitiva runner éramos: un gran popurrí, con una amplia mayoría de niños pequeños y pocas chicas.

El formato de esta San Silvestre era muy distinto al de cualquier "carrera popular". El objetivo era darnos literalmente una vueltecita por todo el pueblo, todos juntos, y junto a la furgoneta musical. De hecho, los de protección civil y la policía local de Coria iban cerrando el tráfico a trompicones, poco a poco y tuvimos que hacer varias paradas para poder seguir corriendo.

Pese a todo, lo pasé muy bien porque la gente iba corriendo por correr. Además, el hecho de estar rodeado de niños super ilusionados y concentrados en hacer la carrera era cuanto menos, peculiar. Lo que no me hizo ni pizca de gracia es que te vendieran la carrera como una 8K y que al final no hiciésemos ni 4 kilómetros. Además...el objetivo de esta San Silvestre no era para nada correr y estaba organizada con mucha buena intención, pero no con excesiva profesionalidad. 

Entiendo que el precio del dorsal (3 euros), pese a ser ínfimo, era para pagar la camiseta y para contribuir a la causa solidaria, pero me sentí timado. Por tanto, es una San Silvestre que probablemente no volveré a repetir, a menos que cambien el formato y las intenciones.


En cuanto a la I San Silvestre de Utrera, dudo mucho que vuelva a correrla a menos que cambie radicalmente para el año que viene. La hora de inicio me pareció inadecuada (17 de la tarde), sobre todo cuando tienes que desplazarte desde otros puntos de Sevilla.

Llegamos a las 16:40 y fuimos a retirar el dorsal (inscripción gratuita) a un pequeño quiosco, que también me pareció inadecuado para asumir el volumen de gente. Una vez que nos dieron en la "garita" los dorsales y el gorrito de papá noel (en vez de una camiseta, gracias), nos pusimos en el arco de meta a las 17:10 mientras nos comentaban que en unos minutos...comenzaríamos.

A diferencia de Coria, en Utrera hubo una grandísima afluencia de corredores (un 40% de los cuales en teoría, eran chicas). Toda la Plaza del Altozano estaba repleta hasta la bola de gente bebiendo y comiendo en los alrededores, y de corredores en el centro.

Si los organizadores piensan que el lugar de salida fue un acierto, personalmente la han cagado. El día 31 la gente es más maleducada aún si cabe, por encima de toda la cordialidad y las ganas de cachondeito que puedan tener. Esa mala educación la pude comprobar desde el principio al final de la carrera. Gente gritando, echando basura al suelo, diciéndole tonterías a los corredores o incluso tratando de confundirnos durante el recorrido para que fuésemos en otra dirección.

En el quiosquito del fondo, se recogían los dorsales...

La señalización fue un grandisimo error garrafal. Que no se escuden diciendo que el recorrido estaba publicado o cosas por el estilo. Yo cuando voy a correr, quiero que el recorrido esté debidamente señalizado. En este caso no lo estuvo. Hubo varios momentos donde no teniamos ni idea de por dónde teníamos que ir, cuál era el camino correcto, etc.

Se cuidó muchísimo de los corredores iniciales del pelotón, pero la organización se desentendió de tramos completos de corredores como en el que iba yo. Incluso hubo momentos que, pese a estar mejor organizada que la de Coria a nivel logístico, permitieron que el tráfico circulase o que fuera junto a los corredores, algo inadmisible. 

Si no puedes cortar el tráfico, no montes una carrera. Si no puedes cuidar la calidad de carrera desde el primer al último corredor, no montes nada. Se supone que todos venimos en "igualdad de condiciones" pero siempre se termina descuidando a alguien o a muchos...

Para finalizar mi crítica (puesto que me disgustó mucho esta carrera), comentar que hubo varios corredores que corrieron borrachos y apestando a alcohol. Que el público se inmiscuyó muchísimo en la carrera y que el buen ambiente lo pusieron los corredores, puesto que la organización e incluso la megafonía...me hicieron sentir forzado a tener que estar de fiesta.

E incluso llegué a oir malos comentarios y palabras despectivas hacia los corredores por parte de algunas personas que intuyo, estaban al cargo de la organización de la carrera. Algo que me parece vergonzoso y muy "rancio sevillano". Por mi parte, no vuelvo.

Pienso que una San Silvestre en Utrera tiene mucho potencial pero que no han sabido adaptarla ni al volumen de corredores, ni a a las fechas navideñas ni al recorrido. Todo ello me molestó muchísimo porque para llegar al pueblo tuve que salir a las 16 de mi casa, conducir 40 minutos y no poder ni siquiera echarme una siesta por falta de tiempo. En fin...

Al menos ya sé qué tipo de carreras te puedes encontrar más allá de la San Silvestre Sevillana (que pese a ser un timo, es una carrera como Dios manda). No sé que intención debe tener una San Silvestre pero en mi caso, me gustaría encontrar una popular donde poder correr al ritmo que me de la gana y disfrutando de mi último entrenamiento del año. Y ni Utrera ni Coria me han ofrecido esto. El año que viene, volveré a terminar el año corriendo por mi cuenta.

Espero que esta entrada sea útil tanto para corredores (para saber lo que se pueden encontrar apuntándose a estas carreras), como para los organizadores para que sepan todo lo que deben mejorar si quieren hacer algo de calidad. A seguir corriendo.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Esa sensación...entrenar un maratón. 22Kms

Domingo 18 de Diciembre. Quedan escasas semanas para la Maratón de Sevilla 2017. Las tiradas largas...cada vez son más largas. Pese a estar en un buen estado de forma, hoy me tocaba realizar al menos 2 horas corriendo...y los kilómetros que caigan. Bien, pero mal.

La semana anterior fueron 18. En el Bosque de Capodimonte de Nápoles, con poco desnivel, casi todo en llano y respirando aire fresco entre las sombras de los árboles. En esta ocasión, tocaba retomar la ciudad, la campiña de Mairena-Viso del Alcor (Sevilla). Y de llano tiene lo que yo me sé...más bien poquito. Que si para arriba, que si para abajo.

Como siempre, comencé más bien lento. Un ritmo suave por debajo de los 5:50 min / km. Con el paso de los minutos el cuerpo se iba calentando, pero hasta que no llego a la hora...no consigo explotar. Es entonces cuando alcanzo ritmos por debajo de los 5:30min/km.

La forma física adquirida debido a andar (de media) unos 15kms al día en Nápoles, se ha notado. No sólo los entrenamientos semanales, también el estilo de vida que llevo en esta ciudad. Pero el pueblo no perdona y Mairena, el Viso, me han dado caña. A ello hay que sumarle el viento de cara casi todo el tiempo, el solano picándome en la nuca, el frío invernal, el resfriado...puff.

Cuando llevo 15 kilómetros le echo un vistazo al Strava: ¿Media Maratón en menos de dos horas? Más que probable. ¿Media Maratón por debajo de 1:48? ¡Vamos a intentarlo!. Voy campo a través y aumento el ritmo. Encuentro a un grupito de corredores y, orgulloso, les planto los buenos días, les sonrío y los adelanto sin piedad. Hay que darles caña, que si no...se relajan.

Cuando voy por el 17 empiezo a temblar. Voy justito de tiempo y me toca subir una de las peores cuestas de mi pueblo. Uno de esos desniveles que emplean los habitantes locales para entrenar trails y ultratrails como los "101 de Ronda"...imaginate la cuestecita.

Empiezo a subir y paso de correr a 4:50 min/km a unos 5:30. En varias ocasiones me tengo que parar y echar a andar un par de metros. Termina la cuesta y con el corazón a mil por hora, le echo un ojo al crono. Siguiente objetivo: media maratón por debajo de 1 hora y 54 minutos.

Una vez repuesto, vuelvo a apretar. Maravilla de maravilla, el cuerpo responde. Afronto los últimos kilómetros con dureza. No recordaba esta sensación. El cansancio, los músculos agarrotados, las articulaciones gritándome, el pellizco en el corazón. Entrenar Maratón.

Llego a casa. ¿Resultado? 2 horas corriendo y 22,4 kilómetros de tirada larga. Nada mal. La semana que viene...en Navidad, me tocan mínimo 24, locurón. Y es que entrenar para una maratón, siempre es distinto, siempre es "como empezar de cero". Aquí ser veterano, tener experiencia, te ayuda...pero no te regala absolutamente nada. Dureza y a la vez satisfacción.


El resultado lo veré mañana. Probablemente un par de agujetas. Ahora mismo sólo siento unas leves molestias en la rodilla y gemelo izquierdo. Gajes del oficio. Hacen falta mejorar los estiramientos y sobre todo, darle caña a los entrenamientos de fuerza, a las series.

Sigo rumbo a la Maratón de Sevilla. Después de mucho tiempo sin entrenar para esta distancia, es agradable volver a sentir estas sensaciones...pero duele, y cansa ¡joder si cansa!. Esta es mi historia, y este es mi rollo. Así va la cosa, entrenando 3 días a la semana como un campeón.

Espero que la historia os haya gustado, o que os sirva de utilidad. El 31 de Diciembre estaremos en la San Silvestre de Coria del Río y en la de Utrera. Nos vemos por allí. Si te apetece, déjame un comentario u opinión: ¿Cómo son tus tiradas largas? Saludos.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Correr un Maratón entrenando 3 días a la semana.

Buenas corredor@s. En base al último vídeo publicado sobre cómo preparar un Maratón, concretamente el entrenamiento, me gustaría aportaros un poco de luz sobre el tema: ¿Cuántos días a la semana se debe entrenar, para terminar "en buenas condiciones"?.

Para comenzar, he de decir que yo ni estoy licenciendo en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, que no soy entrenador colegiado por ninguna institución o algo por el estilo. Soy corredor y dentro de unos meses, seré Médico (que creo, también tenemos algo que decir en el tema del deporte, aunque algunos se piensen que no). Por tanto, creo que sé de lo que hablo.

En segundo lugar, mantengo que la preparación básica y orientativa para un maratón consta de cuatro partes, divididas a lo largo de (al menos) seis meses y a ser posible, una amplia experiencia previa como corredor. Estas partes las explico en el siguiente vídeo:

 

Ahora vamos con lo que interesa: ¿Se puede entrenar una maratón corriendo tres días por semana? La respuesta es SÍ. Rotundamente Sí. El entrenamiento de Maratón está basado en el principio fisiológico de someter al cuerpo a una carga de trabajo / resistencia, cada vez más intensa y darle un tiempo a posteriori para que se recupere y adapte.

Con cada entrenamiento no sólo estamos sometiendo a nuestro organismo a un estímulo estresante, también lo estamos mejorando. Pero entrenar más no significa necesariamente ser mejor, estar haciéndolo mejor o tener más probabilidades de éxito.

Cada persona es un mundo y dependiendo de sus capacidades físicas, psicológicas y personales puede afrontar un entrenamiento de maratón con más o menos días corriendo a la semana. La mayoria de planes establecen una media de 4 días a la semana. Otros establecen 5 días de media cuando ya la "cosa" se pone serie y se busca mejorar o bajar de un determinado tiempo.

Por todo lo que he ido leyendo durante estos años, por la experiencia propia y por el público al que está dirigido esta web (el atleta popular), abogo por 3 DÍAS A LA SEMANA. Por supuesto, en todos los entrenamientos, la tirada larga es indiscutible siempre.

El tema de los tres días a la semana se puede explicar de muchísimas formas pero para hacerlo simple, hagamos un poco de matemáticas básicas:
  • La semana tiene 7 días.
  • El dia antes y después de la tirada larga, se descansa.
  • Día pre-largo + día de tirada larga + día post-largo = 3 días.
  • Entreno un día, descanso al siguiente = 2 días.
  • Entreno otro día, descanso al siguiente = 2 días.
  • 3 días + 2 días + 2 días = voilá, una semana. ¿Lógico, verdad?
 
Además, este es el mínimo que debe entrenarse para poder terminar una maratón, para poder disfrutarla. Jamás podré afirmar que con tres días de entrenamiento, vas a poder hacer la maratón en menos de 3 horas 30 minutos, por ejemplo. Con tres días podrás acabarla, disfrutarla.
 
 
Y lo más importante. Con tres días a la semana no sólo estás entrenando de una forma SALUDABLE Y SENSATA, sino también científicamente correcta. Por favor, los que duden de esto, que se lean el libro "Entrenamiento de Maratón para principiantes" de Forrest A. y David Whittsett. Pero que se lo lean al completo, que en dicho libro, el planning es de cuatro días, pero a lo largo de él menciona cómo es posible entrenar tres (e incluso dos, aunque yo no lo veo adecuado, si me apuras). Lo importante es la tirada larga.

De la misma forma, he de decir que tres días a la semana también se puede adaptar muchísimo mejor a los horarios de trabajo, familia y otras actividades. En comparación con aquellas personas que deciden sacrificar varias horas y varios días de la semana (única y exclusivamente) para entrenar. Es una opción muy respetable, pero ni es mi motivación para correr, ni la de la gran mayoría de corredores populares (que estamos aquí para disfrutar y estar sanos).

Además. En varias entradas ya he avisado de forma médica, de los daños que ocasiona correr a alta intensidad y durante tantos días a la semana. Es perjudicial por que simplemente, el hombre no está acostumbrado a este tipo de estrés. Pese a que nuestra genética y nuestros antepasados hicieran una gran cantidad de esfuerzo físico o carreras de larga distancia, no implica que el actual hombre sedentario pueda seguir sus pasos con total "normalidad".

De hecho, a los que apelan que entrenar menos puede implicar que te lesiones con más frecuencia les pregunto algo de "perogrullos": ¿quien tiene más probabilidades de hacerse daño, el que hace más o menos una actividad? Estadísticamente hablando...respuesta E-V-I-D-E-N-T-E.

Todo ello me lleva a daros la siguiente conclusión. Si estáis preparando o queréis preparar una maratón...¿cuántos días hay que entrenar? La respuesta: al menos tres días. Al menos tres. Si tu objetivo va más allá de terminar y disfrutar, quizás requieras dedicarle más tiempo, más horas y más días. Si tu cuerpo y tu situación te permite entrenar más tiempo: recomiendo cuatro días. Si, como yo, eres un corredor normal que se conforma con hacer una maratón: tres días mínimo.
 
Espero que, como siempre, la entrada os haya resultado de utilidad y si queréis aportar alguna información extra, tenéis alguna duda o queréis dejar alguna opinión, no dudéis en hacerlo. Comparte la información si te gustó y, hasta la próxima entrada corredores.