martes, 11 de julio de 2017

MedRunning se toma un descanso. Hasta pronto.

No os pilla de improviso. Hace ya varios meses que las publicaciones de esta web se han ido reduciendo paulatinamente. La creación de MedRunning hace tres años, siempre estuvo unida al running como una de mis prioridades vitales. Sin embargo, eso ha cambiado.

Estuve 9 meses viviendo en la ciudad de Nápoles, una experiencia impresionante donde continué corriendo y traté de haceros partícipes de mis experiencias. Sobre todo, porque fue la primera maratón que preparé "en el extranjero" y gracias a ella, acabé la Maratón de Sevilla.


Al llegar de Italia, me ha tocado enfrentarme a uno de los grandes titantes de mi vida: la preparación del examen para Médico Interno Residente o MIR. Uno de los retos más brutales y difíciles a los cuales nos enfrentamos los médicos. Y yo, no iba a ser menos.

Es por ello que en los próximos meses, MedRunning no cerrará como web (sería una falta de respeto hacia todas las horas que le he dedicado), pero no escribirá nada de nada. En las entradas ya escritas, intento responder (y publicar) los comentarios, pero suelo tardar más de lo normal porque ya ni siquiera reviso diariamente el correo de la web. Desconexión.

¿Significa esto que he dejado de correr? Ni mucho menos. De hecho, estoy atravesando una crisis existencial donde la preparación MIR me impide disfrutar cuando salgo a correr. En primer lugar porque no puedo desconectar, y en segundo lugar porque estoy engordando debido tantas horas sentado y a la reducción considerable de mi carga de entrenamiento. Pero sigo corriendo.

¿Significa esto que dejo de escribir? Ni de coña. Me encanta escribir, es una de mis pasiones y vías de escape y...¿por qué no decirlo? se me da bastante bien. Sin embargo, no voy a escribir sobre correr. Escribiré en torno a lo que gira actualmente mi vida: la Medicina.

Eso implica que mis perfiles en redes sociales de MedRunning (Facebook y Twitter), estarán OFF. Sin embargo mi instagram seguirá estando disponible (porque es el de MedRunning y el mío propio), seguiré contestando a correos y a comentarios, pero escribiré en otro lugar y sobre otros temas que no serán de correr. Mi twitter personal (@emidelsot), si que estará activo.

Respecto a cuando volveré a escribir en esta web, no lo sé. Al menos hasta Febrero del año que viene seguro (es cuando se celebra el examen MIR), y después...ya veremos. Con el tiempo, esta web se me ha quedado pequeña y la iniciativa MedRunning, se ha estancado.


Los que me conocen, saben que soy un friki de correr, que me encanta. Y que tambié soy capaz de transmitir esta pasión a otras personas. Los que me leeis, intuyo que es por qué os gusta. Por tanto, si vuelvo a escribir será en una plataforma de más calidad, con un mejor diseño, con una mayor actividad y sobre todo, con la intención de hacer de MedRunning, algo grande.

Sin más dilación, espero que comprendáis mis motivaciones y que hayáis encontrado un buen sustituto de este excéntrico blogger. Durante un tiempo la Zurich Maratón se perderá mis críticas, no habrá polémicas en torno al running sevillano, y no tendréis las crónicas de mis locuras maratonianas. Podéis seguir contando conmigo como persona, como Emilio el médico corredor.

Me despido de vosotros, no con un adiós, si no con un "Ci Vediamo" (hasta pronto). Recordad que correr, por encima de cualquier cosa: es saludable y nos ayuda a estar mejor con nosotros mismos y con la vida. Salud y kilómetros, queridos lectores. MedRunning, se despide.


jueves, 29 de junio de 2017

Crónica San Fermín Maratón 2017. ¡Aupa coño!

Celebrada el 17 de Junio de 2017, la cuarta edición de la San Fermín Maratón o Maratón de Pamplona ha sido valorada en los medios como "notable". Personalmente estoy muy de acuerdo con esta valoración, especialmente porque está muy cerca del sobresaliente.

Esfuerzo y cariño no le han faltado a la prueba. A nivel de la premaratón, llegamos al Hotel Maissonave el 16. Como ya comenté, pude correr esta prueba debido a que me tocó en un sorteo en la Feria del Corredor de la Maratón de Sevilla. El premio: dos noches en dicho hotel, y dos dorsales a elegir entre las modalidades que ofrecía el evento (10K, 21K y Maratón).

No sé cuánto costaría el hotel, pero sin dudas es de los más recomendables si vas a correr la Maratón. De hecho, gran parte de las liebres se alojaban en él y personalmente, me encontré muy cómodo y satisfecho con sus servicios, especialmente con el desayuno buffet. Además, la maratón pasa por delante del mismo, lo cuál le da un toque de categoría.


En cuanto a la recogida de dorsal, decidimos no ir el mismo día 16 hasta el InterSport Arabia, situado en la otra punta de la ciudad. Sobre todo porque aparcar en Pamplona es un infierno de zona azul, verde, amarilla, etc. Hay muy pocos aparcamientos gratuitos. Por tanto, decidimos ir a la Plaza de Toros, pese a que el dorsal y camiseta, me lo dejaron en la recepción del hotel.

En la plaza, nos atendieron parte de los organizadores de la prueba, incluyendo a Laura a la que le agradezco el haberme contactado y la ayuda ofrecida. Eran todos super majos y nos ayudaron/atendieron con gran cariño y cercanía. Además, también tuvimos la oportunidad de hacernos con parte del merchandaising de la prueba. En concreto, con un Buff.


Para años posteriores, veo un acierto el tema del merchandaising oficial, especialmente los Buffs (que pueden ser distintos cada año) y camisetas con algún diseño chulo. La sudadera era algo simple, sobre todo para lo que costaba y el pañuelo era increíble, de gran calidad.


En cuanto a la Feria del Corredor, algo escasa. Muchos stands de patrocinadores, algún que otro stand de otras pruebas deportivas y al final, el lugar donde se recogían los dorsales (de un tamaño y con un personal adecuado a la cantidad de corredores inscritos). Pero poco más. Yo personalmente, eché en falta algún stand de negocios locales de running, de cacharros electrónicos para corredores, de tiendas especializadas en nutrición tipo "NutriSport", etc.

Eso sí, espectacular poder salir a echarte fotos a la plaza de toros de Pamplona, meta del evento maratoniano. Otra cosa que me gustó fue el photocall que dispusieron para los corredores. También me pareció un detalle el períodico que daben en el mostrador de información, con noticias sobre la prueba o las pulseras y headbands que regalaban a los corredores. Gran acierto.


CARACTERÍSTICAS DE LA PRUEBA:

El recorrido en la edición de 2017 fue modificado respecto al de ediciones anteriores. En esta ocasión los maratonistas tendrían que darle 4 vueltas a un mismo circuito, que circulaba entre las principales zonas verdes de la ciudad y en el interior de su casco histórico. La última vuelta sería la única diferente y, en vez de comenzar en Plaza Nueva, se terminaba en la Plaza de Toros.

La mayor parte del circuito, era urbano. Además, tenía la peculiaridad de que competían 4 modalidades distintas. La gente de 10K (mil y pico de corredores), que comenzaron a las 19:35 y los de media maratón (mil y pico), maratón (350 corredores en teoría) y maratón por relevos que dieron comienzo a eso de las 19:45. Es una maratón aún pequeña, pero muy bonita.


El perfil: ni es duro ni es plano. Había un par de cuestas, y había grandes avenidas con algunos falsos llanos. Todas las modalidades comparten el mismo recorrido base. Los de 10K salen y acaban los primeros, los de 21K se separan de los maratonistas cuando daban dos vueltas, y los maratonistas pues tenían que darle 4 vueltas al mismo recorrido poquito a poco.

El tiempo máximo para acabar la prueba (aunque después lo ampliaron), fue de 5 horas. Un tiempo algo ambicioso, especialmente porque no es una prueba sencilla a nivel logístico para los organizadors y especialmente por que es algo dura para corredores, física y mentalmente.


MI NOVENA MARATÓN. AUPA, PAMPLONA:

Estaba jodidamente nervioso. La San Fermin Maratón sería mi novena 42,195 y no quería que fuese la primera que no pudiese acabar. Además, no quería desaprovechar el sorteo y el esfuerzo de la organización por promocionar la prueba. Quería disfrutar esta prueba.

Es por ello que desde primera hora, me puse un claro objetivo: acabar la Maratón si o si, aunque fuera andando. Con mis objetivos claros y debido a mi hiperactividad, nos plantamos Marta y yo en el lugar de salida (Plaza Nueva), sobre las 18 de la tarde. El ambiente era chulísimo. Todos los alrededores llenos de gente tomándose algo en los bares, y decenas de corredores llegando poco a poco al centro de la plaza, tumbándose en el césped, calentando, etc.

Al principio sólo veíamos a gente con el dorsal color verde (los de la 10K), cuyos números empezaban por el 10.000 en adelante. Después fuimos detectando a los corredores azules (los de la media maratón) con dorsales del 21.000 en adelante y de forma casual, íbamos viendo a los poquitos locos que llevávamos los dorsales rojos (maratón), con número a partir del 42.000.

Menciono esto porque me gustó mucho la idea de los distintos colores, y el hecho de que los números de dorsal también estuvieran relacionado con la distancia. Parecerá una tontada, pero me gustó el detalle. Imagino la cara de aquel que tuviera el dorsal 42.195. Suertudo.


A la 19:15 el speaker comenzó a llamar a los corredores de la 10K a la línea de salida. El pobre animador, intentaba sacar algo de entusiasmo en corredores y en el público, aunque no tenia mucho éxito. Quiero achacarlo a que hacía mucho calor y a que le faltaba algo de "chispa" al pobre. A mi me gustó el hombre, y proferí algún grito bajo su petición popular.

Una vez que los "peques" salieron, nos tocó colocarnos en la línea de meta a los corredores de larga distancia. De verdad que hacía un montón de calor, y eso que eran las 19:40 de la tarde y que yo soy sevillano, que en teoría estamos acostumbrados a estas temperaturas...

Se dió la señal de salida y comenzamos a correr. La gente animaba, y la masa empezó a desplazarse a través de la primera vuelta del recorrido. Los primeros kilómetros tuve que contenerme. Iba demasiado cerca de la liebre de 4 horas, y mis ritmos giraban en torno al 5:20min/km. Excesivo, si pensaba terminar la prueba en buenas condiciones.

Desde la salida hasta Avenida del Ejército muy cómodo, llegados a este último punto nos encontramos con la primera paralela en la cuál teníamos que ir... para después volver por el mismo sitio. Además, era un falso llano de varios cientos de metros. Cuidadín.

El kilómetro 3 se basa prácticamente en volver por Avenida del Ejército y meterte por otra gran Avenida, Bayona. Casi llegando al kilómetro 5 (Monasterio de Irache), te encuentras con la segunda paralela que discurre primero cuesta abajo y después cuesta arriba.


En este punto y con el calor que tenía, me molestó un poco el tema del avituallamiento. Entendía que estos iban a ser escasos (en comparación con otras maratones en las que he corrido). Sin embargo, que te pongan en la información que hay un avituallamiento en el km 5, cuando en realidad está en el 5.500 pues, no me hizo especial gracia. Necesitábamos agua.

Otro aspecto que me sorprendió fue que nos daban botellas de agua. Sé que hay muchos corredores que se quejan de que el avituallamiento sea con vasos, pero es que... ¡es lo más sensato! En primer lugar porque le ahorra costes (y espacio) a la organización, y en segundo lugar porque nos proporciona exactamente el agua que necesitamos. Ni nos obliga ni a tener que cargar con la dichosa botella, ni nos obliga a tener que vaciar la mitad de la misma, antes de tirarla.

No sé. Personalmente me he acostumbrado a los avituallamientos con vasos de agua. Y no, no sé beber en ellos mientras corro. Simplemente aminoro el ritmo o bien me aparto a un lado y bebo tranquilamente antes de seguir. La botella es más cómoda, pero la veo una "pijada".

Por tanto, si la organización de próximas ediciones estima que les gusta poner botellas de agua, estarán acertando. Pero si prefieren usar vasos de agua, también estarán acertando (aunque a muchos les disguste). Algo así ocurrió en la Maratón de Sevilla en la transición de botellas a vasos de agua, la gente se quejó, se argumentó el por qué del cambio y a mi me pareció sensato.


Otro punto que me gustaría destacar del avituallamiento: la gran cantidad de papeleras disponibles para deshacerse de las botellas y residuos sólidos junto a ellos. Aquellos corredores que querían tirar "la mierda" al suelo, era porque querían, no porque no tuvieran opción de hacerlo en una papelera o en un contenedor. Por tanto, enhorabuena a la organización / ciudad, por este detalle.

A partir del kilómetro 6 empezamos a rodear el Parque Antoniutti. Por supuesto, el sol nos daba de lleno y habia poca sombra en la que refugiarse. Empecé a sentirme algo mal y el estómago me avisó de que algo no iba bien. Al llegar al kilómetro 8, dentro del Parque y con la sombrita, me di cuenta de que iba a necesitar ir al baño... aunque ya había ido varias veces ese día.

La entrada en el centro histórico, espectacular. Todo un acierto. Era genial poder refugiarte a la sombra de los y recibir el calor de los pamplonicas. Pasé por delante del Hotel y pensé... ¿me paro y voy al baño? Pero como soy un mongolo, no llevaba la targeta y no iba a pararme más de lo necesario para que me dieran otra en la recepción... así que decidí aguantar: craso error.


Antes de llegar a Plaza Nueva, nos tocaba subir una cuesta de unos 100 metros. Una señora cuesta, de esas que te tienes que echar hacia adelante para facilitar su subida. El paso por la Plaza fue un poco agónico, porque el calor apretaba y no había sombra en la que refugiarse.

El estómago fue a peor y tras pasar por el arco de salida para comenzar la segunda vuelta, empeoró mi situación. Decidí que podría aguantar hasta la Ciudadela, y que allí intentaría meterme en el Corte Inglés o en una cafetería gigante que había. Avisé a Marta de que no estaba bien.

La segunda vuelta, a diferencia de la primera, se tornó una tortura para mi. Conseguí llegar a duras penas a la cafetería y les supliqué que me abrieran la puerta. Fui al baño y por fin pude seguir adelante, pero la cabeza ya estaba tocada después de aguantar 5 kilómetros de dolor.

Al llegar al kilómetro 15 (de nuevo, el avituallamiento que debería estar en el 5 pero está más adelante), volví a sentir que algo no iba bien con los avituallamientos. Pregunté que si había isotónico, me dijeron que no, que más adelante. ¿Cómo? Ese fue mi pensamiento. 

Pelillos a la mar, aunque no me sentó bien que en una Maratón "de este calibre", no hubiera isotónico a partir del kilómetro 15. Pamplona dispuso 9 avituallamientos, y lo más sensato, es que a partir del 15 empezasen a ofrecer isotónico. Pero no fue así. En teoría, una maratón te debe ofrecer los avituallamientos suficientes en cantidad y calidad, para que el corredor sea capaz de realizar la prueba en su totalidad sin necesidad de "extras" propios.

En fin. Que los avituallamientos fueron suficientes, pero que en el futuro se pueden disponer más (sobre todo si vuelve a hacer este calor) y modificar el contenido de ellos en base a las necesidades potenciales de los corredores en carrera. Porque a partir del kilómetro 10, hay que empezar a reponer parte de los hidratos que se van consumiendo durante el recorrido...

En la llegada al kilómetro 20, tras volver a plazar por la Plaza y separarnos de la gente de la media maratón (que emprendió un recorrido distinto), por fin encontré el avituallamiento que necesitaba. Me hice con un par de cachitos de plátano, bebí media botella de agua fría, y me tomé de lleno un vaso de isotónico fresquito. Sí, me tomé demasiado...pero es lo que podía hacer teniendo en cuenta que no tendría otro avituallamiento hasta el kilómetro 25.


En la segunda vuelta el calor apretaba bastante menos, pero yo ya estaba literalmente jodido. La segunda vez que pasas por los mismos sitios, empiezas a memorizarlos, empiezas a plantearte que tendrás que volver a pasar por ellos otras dos veces más. En fin, que me dió la bajona y tomé una decisión. Miré el reloj, ví que iba bien de tiempo y que haría los 30 kilómetros en unas 3 horas. Como sabía que el kilómetro 33 estaba cerca del Corte Inglés, avisé a Marta.

Corrí como pude hasta el punto de encuentro y cuando la ví, empezamos a andar los dos juntos. La musculatura se me estaba empezando a pillar, con pequeños calambres que me avisaban de lo peor. El ánimo lo tenía totalmente roto, la cabeza sólo me mandaba mensajes de desánimo y mis ganas de querer seguir corriendo...estaban por los suelos. Pero en Pamplona, no pensaba caer.

A ritmo de "un, dos, papas y arroz" echamos a andar rápido. Kilómetro tras kilómetro fuimos pasando por la cuarta y última vuelta (después de hacer una tercera, infernal). En el kilómetro 35 nos esperaban los voluntarios del avituallamiento, ya recogiendo y esperando a los últimos corredores. Brutal y excelente la labor de los voluntarios, animando en todo momento y sacándote una sonrisa cada vez que pasabas por su lado. Sin dudas, los voluntarios han sido lo mejor.


A partir del kilómetro 38, entrando en el centro, le dije a Marta que se fuese para la plaza de toros tranquilamente. Un poco más avanzado encontré la bifurcación que, en la tercera vuelta te llevaba al final del recorrido o a la cuarta vuelta. En esta ocasión, no había bifurcación...sólo había un camino: el que te llevaba a meta. Era de los últimos corredores por llegar.

A partir del 39 intenté hacer pequeños tramos corriendo. Ya estab más recuperado y la gente de Pamplona animaban muchísimo. Todos lanzádote gritos y palabras de aliento, todos con una sonrisa preparada para darte aliento, todos con su querido ¡aupa campeón!. En fin, que me gustó mucho el calor sincero, cercano y cariñoso de los pamplonicas que me encontré.

La última parte del recorrido es distinta y es preciosa. Te lleva por toda la zona central de Pamplona y por la otra parte del casco histórico. Avanzas poquito a poco por las callecitas más emblemáticas y bonitas de la ciudad. Además, al ser de noche y estar todo iluminado, es todo más bonito, más mágico. Que sea una maratón nocturna, diferencia a Pamplona de "las demás".

Mis últimos tres kilómetros fueron andando-corriendo, siguiendo a una corredora con la camiseta morada que posteriormente supe que era "Novatilla". La entrada en la Plaza de Toros es increíble, sobre todo cuando ves la puerta por la que tienes acceder, con un toque a lo "lluvia de estrellas" (el programa de televisión) y apareces en un pasillo que da de lleno al arco de meta.

La entrada, en solitario. Sin nadie por delante ni nadie por detrás. La primera maratón que experimento puramente en la "cola de carrera". Una entrada rabiosa, descarga de adrenalina al sentir que había sido capaz de terminarla. En total, unas 4 horas y 50 minutos. Mi maratón más lenta, ¿y qué? Al final, y pese al sufrimiento la disfruté muchísimo.


Es cierto que no es una maratón para hacer marca. Es cierto que no es la maratón más famosa o la que tiene más cantidad de gente corriendo de España. Es cierto que aún le quedan detalles por pulir. Pero en mi valoración global, he de decir que la Maratón de Pamplona está "de puta madre". El horario distinto, el circuito tan peculiar que posee, el ambiente, los pocos maratonistas que la corren, los lugares por donde discurren, el cariño que le ponen los organizadores: ¡es única!

Además, cuando estaba a punto de marcharme fui a saludar a Novatillo , el cuál estaba en calidad de liebre de 4:15 en el evento. Gracias a él, que me ayudó a localizar el lugar en concreto, me pude hacer con mi bolsa de "finisher". Una bolsa que completa la bolsa del corredor y que es la mejor que me han dado en todas las maratones que he corrido hasta la fecha. La más llenita.


En general, una maratón muy bien montada y con mucho cariño. El sistema de fotos espectacular, que entres en meta y después puedas tener un recuerdo sin tener que pagar un duro, es de agradecer. Ya todos conocemos a los abusones de "marathonphoto" de otras maratones.

El cariño depositado en la prueba, el calor de la gente de Pamplona, sincero y cercano especialmente cuando estás a punto de acabar. Los voluntarios de diez. El centro de la ciudad cerrado todo para ti. En fin, espectacular. Es cierto que hay detalles que se pueden pulir, pero a grandes rasgos, esta maratón está muy chula y vale la pena correrla. Gracias Pamplona.

Hasta aquí mi crónica de la Maratón de Pamplona. No es ni la más bonita, ni la más épica, pero es la más sincera y la que está escrita desde "la cola de carrera". Espero que os haya gustado, que la compartáis para dar a conocer el evento y que me dejéis vuestra opinión. Un saludo. 

martes, 13 de junio de 2017

Experiencia VS Realidad. San Fermín Maratón

Nos encanta hablar sobre cómo hacer las cosas bien en el mundo del "running". Ese es el objetivo principal de MedRunning. Sin embargo, hoy me gustaría ofreceros otro tipo de información útil sobre todo lo contrario, sobre una forma alternativa de hacer las cosas.

Mañana realizaré con mi pareja cientos de kilómetros en coche. Primero llegaremos a Oviedo y descansaremos un poco. Al día siguiente, tomaremos rumbo a Pamplona para disfrutar (y correr) la San Fermín Maratón. Si, esa maratón que dije "de tapadillo" que iba a correr.

En la Maratón de Sevilla 2017 me inscribí en un sorteo para correr la Maratón de Pamplona y... ¡me tocó! Por tanto, no podía desaprovechar la oportunidad, pese a las dificultades. La realidad: será la 42K más difícil y dura que he corrido jamás. Por varios motivos.

En primer lugar, porque estoy gordo, o más bien pasadito de peso. No llego al metro setenta y actualmente peso 72 kilos. Es decir que tengo un IMC que roza el sobrepeso. En realidad este hecho es relativo, puesto que no estamos teniendo en cuenta el "músculo vs grasa".

En segundo lugar porque la última tirada larga que realicé, fue en Nápoles hace unas tres semanas, de unos 22 kilómetros. Además, tampoco he dedicado mucho tiempo a entrenar específicamente para una maratón ni allí, ni cuando he regresado a España...

En tercer lugar, no estoy cuidando la alimentación. Después de tantos meses comiendo macarrones y otras viandas típicas de la "vida de estudiante", he vuelto a las comidas de mamá y papá...bastante más ricas, más elaboradas y que ingiero en grandes cantidades.

Por último, con la llegada del verano tiendo a sufrir una pequeña fascitis plantar. En parte por el uso de las puñeteras chanclas y de andar descalzo, en parte porque mis zapatillas de correr ya están reventadas y tienen más de 700 kilómetros "registrados" en Strava. De locos.

¿Qué haces entonces yendo a correr una maratón? ¿Te das cuenta de la locura que estás haciendo? ¿Te crees que vas a ser capaz de terminarla? Es entonces cuando entra en juego el factor "experiencia" y el factor "prudencia", aunque ello no justifica lo que voy a hacer.

Esta será mi novena maratón competitiva y oficial. Una maratón que realizaré después  de media década corriendo y entrenando (o más, desde 2009). En realidad, desde la Maratón de Sevilla de este año...no he parado de entrenar o de correr, haciendo tiradas largas cada semana. Además, hay que sumarle que los entrenamientos en Nápoles, son bastante duros por el desnivel.

En cuanto al peso, es cierto que estoy algo pasado, pero frente al espejo...soy un "tirillas". Además, cuento con la ventaja de conocer cómo funciona a nivel psicológico, físico y dietético una maratón, por lo que parto con ventaja frente a un novato o frente a otros locos como yo.

Con todo ello quiero deciros: que estoy muy feliz por tener la oportunidad de correr la Maratón de Pamplona, pero que iré a disfrutar corriendo. Nada de tiempos, nada de marcas, nada de sacrificios. Hay que ser realista con las condiciones, y correr (o andar) para acabar bien.

Además, quería aportar de forma escrita la experiencia de que se puede correr una maratón de forma más o menos saludable, siempre que se haga con responsabilidad y sabiendo en qué has fallado, qué te ha faltado o qué no has hecho. El llamado "Healthy Running".

Después de esta perorata, sólo me queda desearos que vayan bien los entrenamientos y en los próximos días relataré la "Crónica de la Maratón de Pamplona". Esperemos que con buenas sensaciones y sin sufrir. Que en esto del running: ¡hemos venido a divertirnos!

Y en forma de "off topic" hoy 13 de Junio de 2017 (a falta de que me suban las actas), ya puedo decir oficialmente que soy practico running y que soy MÉDICO. De ahí el nombre de "MedRunning". Aquí os dejo el careto de felicidad de un corredor, que ha acabado Medicina:

martes, 23 de mayo de 2017

Mejorando los límites humanos: Kilian Jornet

En estos últimos meses he estado bastante desconectado del mundo del maratón y del ultra. Sin embargo, noticias como que Nike haya montado un tinglado para que Eliud Kiphoge corriese la maratón en 02:25:00 o que Kilian Jornet haya subido al Everest, no dejan indiferente.

Pero querría centrarme en Kilian. Según narra en los libros que ha escrito, comenzó su andadura por las montañas siendo un crío de 3 años. Teniendo en cuenta está por cumplir los 30 años, posee más de un cuarto de siglo de experiencia y un acondicionamiento brutal.

Imagen de ElConfidencial: https://goo.gl/Mg8K6D

Esa ventaja, esa experiencia y esa aclimatación a realizar un esfuerzo físico espectacular, representan una gran ventaja frente a sus competidores. Es por ello que Kilian arrasa cuando compite, no tiene rival y es capaz de realizar retos...que no muchos humanos pueden hacer solos.

Con la subida al Everest, ha culminado su reto más difícil: subir a los grandes picos del mundo. Lo ha hecho solo, con el mínimo material posible y en un tiempo récord. Por supuesto, ha tenido apoyo logístico en el transcurso, especialmente en el antes y en el después. Pero la parte más peliaguda/difícil y el llegar (en teoría) hasta la parte más alta, lo ha logrado él solo.

Los medios de comunicación y los amantes del deporte están muy emocionados, muy excitados con esta "hazaña" y consideran a Kilian como un héroe, un superhumano. Yo no querría quitarle el mérito a este gran deportista, pero mis derroteros, mi reflexión va por otro lado.

¿Y si Kilian no fuera un superhombre, ni un "extraterrestre"? ¿Y si el ser humano fuera capaz de alcanzar estos límites? ¿Y si fuera una cuestión de experiencia, de entrenamiento, un estilo de vida dormido que nos impide explotar nuestro verdadero potencial? 

Imagen de Carrerasdemontana.com : https://goo.gl/yCGjZg

Subir a una montaña como el Everest, no es algo que ni siquiera nuestros más remotos antepasados hubieran hecho. No tiene ninguna utilidad, ningún sentido práctico o de supervivencia. Sólo el hombre moderno se ha propuesto llegar más lejos, más alto, más allá.

El ser humano no posee en su genética (ni en su naturaleza), las "ganas" o características necesarias para vivir en este tipo de ambientes: miles de metros por encima del nivel del mar, menos oxígeno, menos comida, temperaturas extremas, etc. Ni siquiera por curiosidad.

De hecho, este tipo de retos son puntuales, temporales. Se pueden hacer una vez en la vida, sometiendo al cuerpo a un estrés máximo, incluso para personas como Kilian. Aún así lo importante es que se puede lograr, que es viable y que el ser humano, es un duro animal.

Pero, ¿qué ocurriría si la humanidad desde pequeños estuvieran acostumbrados al ejercicio, al deporte, a mejorar el cuerpo y la mente (la cuál también juega un rol esencial en estos retos), que ocurriría? Al fin y al cabo, la evolución se basa en mejorar, en desarrollarnos.

A los grandes deportistas como Kilian, o a las grandes mentes como Einstein no los veo como héroes ni como super humanos. Los veo simplemente (y con admiración), como personas que han sabido explotar su potencial, que han querido descubrir sus límites. Y por supuesto, cada ser humano es diferente y la genética juega un papel importante, pero no es determinante.

Si la genética fuera primordial, no sería posible que con el boom del running miles de personas hayan comenzado a correr y con mayor o menos seguridad, hayan sido capaces de hacer una maratón. Porque como ya he dicho en muchas ocasiones, correr 42 kilómetros es una salvajada y un daño brutal para el cuerpo, principalmente POR QUÉ NO ESTAMOS ACOSTUMBRADOS.


Pero, ¿y si lo estuviésemos? ¿Y si fuésemos menos sedentarios? ¿Y si nuestras vidas tuvieran un componente precoz de mejorar física y mentalmente? ¿Podríamos todos nosotros plantearnos subir al Everest o plantear la teoría de la relatividad (Einstein)? ¿Podríamos, ser mejores?

Para concluir, sólo querría darle la enhorabuena a Kilian Jornet. Por supuesto no ha sido ni será el primer ser humano que sube al Everest, pero las condiciones en las cuales lo ha hecho, es impresionante. ¿Cuál será su próximo reto, su próximo "límite"?

Espero que esta entrada os haya resultado interesante y que os animéis a responder a los interrogantes planteados a través de los comentarios. Me gustaría mucho conocer la opinión de los lectores al respecto. Comparte la entrada con otros corredores y, hasta la próxima.

viernes, 28 de abril de 2017

Las 101 historias de los 101 de Ronda

Queda poquito, muy poquito para la celebración de otra edición de los 101 de Ronda. Una de las pruebas más emblemáticas, más personales y más potentes de todo el panorama ultrafondero español. Un evento que año tras año, emociona, ilusiona y nos hace sufrir con cariño.

El próximo 4 de Mayo en la localidad de Ronda (a pocos días del pistoletazo de salida) tendrá lugar la presentación de una obra literaria única en su especie. Un pequeño libro donde se narran 101 historias recopiladas de las experiencias vividas por una gran diversidad de cientouneros.

Me veo en la obligación personal (y en la satisfacción espiritual de hablaros de este libro), de recomendaros encarecidamente que lo leáis. Tanto si amas este bendito deporte que es correr, como si estás buscando inspiración, motivación, historias de superación personal o simplemente leer los pensamientos más viscerales y profundos de un ser humano, este...es tu libro.

En él 101 personas han volcado sus sentimientos, sus emociones, sus lágrimas volcadas durante esos miles de pasos, de zancadas, realizados antes, durante y después de correr los 101 de Ronda. En él podrás encontrar los motivos que nos llevan a correr esta bendita aventura.

Este año, por no haber conseguido dorsal, no podré correr los 101 de Ronda. Pero no estoy triste, no estoy desilusionado. Como ya os comenté, una de esas historias del libro será la nuestra, la que viví en su día junto a Marta, junto a mis padres, junto al resto de cientouneros...

Escribo esta entrada para daros más información sobre este libro. El libro estará a la venta tanto en la página web como en el evento de los 101 de Ronda. Tendrá un coste de 5 euros (lo cuál me ha sorprendido muchísimo, porque teniendo en cuenta la calidad del mismo y los costes de impresión, me hace pensar que el beneficio para los editores será nulo), una auténtica ganga.

Es más, estoy algo preocupado a nivel personal puesto que no tengo muy claro cuantos ejemplares se pondrán a la venta. Supongo que habrá una primera edición y que cuando se agoten (que no tardará mucho), tendremos que esperar a una segunda edición. Por supuesto, yo intentaré hacerme al menos con dos ejemplares, uno de lectura personal y otro para conservarlo.

En cuanto a las particularidades del libro, me gustaría dejaros con el póster oficial (o una parte del mismo).  Como véis, la portada tiene motivos directamente militares (que para eso es una prueba organizada por los legionarios) y los colores...en fin, impresionante:


De los relatos nada se sabe aún. Habrá que esperar un poco más para leer las 101 historias y para disfrutarlas una a una. Otra cosa que querría compartir es el vídeo del libro, donde se pasan un par de páginas y se muestra como es el interior del mismo. Echadle un ojo:


Por último, querría mencionar a Nacho Rodríguez de Santiago, el cuál es el responsable directo del diseño del libro. Este famoso y laureado diseñador, es cientounero...con lo cuál os podéis imaginar el cariño y la dedicación que le ha dedicado a esta obra de arte.

Además, en dicho vídeo Nacho nos explica una de las particularidades relacionada con un pequeño trocito de acetato que nos marcará los puntos del recorrido. También nos explica que habrá una edición especial, que más de alguno querrá tener entre sus manos.

En fin, no os cuento más ni os doy más la chapa. Que el libro va a ser una auténtica pasada. Que los que formamos parte del mismo le hemos puesto mucha ilusión y muchas emociones. Que estoy deseando que salga a la venta para hacerme con uno, y que me dejéis alguno...


Espero que esta entrada os sea de utilidad y que, si alguno lee mi historia y le gusta, le doy las gracias de antemano por tomarse la molestia de leerla. A todos los que corren este año los 101 muchísimo ánimo y a los participantes/editores del libro, muchísimas gracias. Un saludo.